<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377</id><updated>2011-08-02T21:27:10.949-07:00</updated><title type='text'>Retales de mi vida</title><subtitle type='html'>Tan bello es caer a tus pies...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>53</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-22187861898721435</id><published>2009-10-13T00:00:00.000-07:00</published><updated>2009-10-13T00:02:52.770-07:00</updated><title type='text'>Mudanza</title><content type='html'>Este blog se mudó a &lt;a href="http://lorenasanmillan.wordpress.com"&gt;http://lorenasanmillan.wordpress.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí nos leemos y nos escribimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Lorena Sanmillán&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-22187861898721435?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/22187861898721435/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=22187861898721435' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/22187861898721435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/22187861898721435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2009/10/mudanza.html' title='Mudanza'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-7515140732927534648</id><published>2007-07-04T00:16:00.000-07:00</published><updated>2007-07-04T00:18:38.156-07:00</updated><title type='text'>Diálogos a la luz de una vela</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo aprendiste a hacer el amor? ¿Lo hiciste o te lo hicieron?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Aprendí sola. Así que si no te gusta cómo lo hago, sólo hará falta decírmelo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;¿Y si me gusta? ¿Dónde felicito y a quién? ¿A tus manos? ¿A tu piel? ¿A tus pechos? ¿A tu aliento? ¿A tu entrega? ¿A tu boca? ¿A tu ternura? ¿A tus pies? ¿A tu esencia de mujer? ¿A tus vellos? ¿A tu dormir cansada después de hacerme mujer? ¿A quién? ¿Al trago de agua antes de entrar a la habitación? ¿Al cigarro que no me dejaste prender? ¿A la música que no paraba de sonar?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A ti. Sólo a ti.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;LSM; Julio 3 de 2007&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-7515140732927534648?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/7515140732927534648/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=7515140732927534648' title='10 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/7515140732927534648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/7515140732927534648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/07/dilogos-la-luz-de-una-vela.html' title='Diálogos a la luz de una vela'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-1073625668286535567</id><published>2007-07-02T22:50:00.000-07:00</published><updated>2007-07-02T23:02:29.591-07:00</updated><title type='text'>Lorena Sanmillán</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Para Jóse&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;por su vehemencia y fe.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lorena Sanmillán nació en el barrio madrileño de Lavapiés, lo más castizo de la capital española, lugar donde viví por espacio de siete meses.  Llegué a Madrid agotada por los cambios de horario, pero Grace insistió en que debía comer algo. Entonces conocí el &lt;em&gt;Sanmillán&lt;/em&gt;, un restaurancito de barrio. Aunque estaban por cerrar, nos recibieron de buena gana.&lt;br /&gt;El sitio era encantador, familiar, económico, pintoresco. De inmediato me enamoré de él. Me convertí en una más de sus comensales. Cuando iba, usualmente me llevaba algo para leer, ya fuera un libro, un periódico o una revista. Tengo esa manía, todos en mi casa hacemos lo mismo: comer y leer. Cuando no leía, me llevaba algo para escribir. El caso era hacer dos cosas a la vez. Disfruto mucho escribir cartas y la hora de la comida me parece un gran momento para ello. Siempre llevaba algo para hacer.&lt;br /&gt;Un buen día decidí entrar a un concurso de cuentos y me pedían un seudónimo para registrarlos. Seleccioné e imprimí mis escritos pero nada se me ocurría para el alias. Y así me fui a comer, confiando que durante el trayecto se me ocurrirá algo. Me llevé sólo mis escritos impresos ya en el sobre para enviarlos faltándoles únicamente el seudónimo que habría de identificarlos. El mesero de inmediato me vio sin nada para leer o escribir  y dijo de inmediato &lt;em&gt;¿Pero es que tú hoy no te piensas hacer nada? ¡Ezo es como el Apocalipsis!&lt;/em&gt; Le respondí que buscaba un seudónimo para entrar a un concurso. &lt;em&gt;¡Ah, pues nada más fázil!, Tú escoges un nombre, como te habría gustado llamarte, se lo pones ahí, y pues nada, que ya está!&lt;/em&gt; Como si fuera tan fácil. Me había pasado toda la mañana pensando en cómo ponerme y resultaba que el tipo, Jóse, me solucionaba el asunto en menos de un minuto con un sólo comentario. &lt;br /&gt;Trajo mi primer plato, yo comía y él iba y venía por las mesas del restaurante. Incansable: levantaba pedidos, llevaba los platos a la barra, bromeaba con los demás clientes, gritaba más que hablar. En medio de todo este barullo yo pensaba y  repensaba y ningún nombre me gustaba. &lt;em&gt;¿Ya eztá?&lt;/em&gt; No. Todavía no. Él iba y venía, acosándome. Pues &lt;em&gt;a ver, que esto no puede estar tan difízil, ¿cómo te habría gustado llamarte?&lt;/em&gt; Lorena. Es un nombre que siempre me ha gustado, no sabría explicar con exactitud por qué. Me encanta su sonido, me parece sexy y también disfruto que sea una ciudad. &lt;em&gt;Pues suena bien, tú  te pones Lorena y ya eztá.&lt;/em&gt; ¿Pero si hay otra Lorena? &lt;em&gt;Pues nada, que le pones un apellido u otro nombre y ya. &lt;/em&gt;Entonces pensé en mi segundo apellido, Rivera, Lorena Rivera, pero tampoco me satisfacía. Y así estuve haciendo varias combinaciones. El nombre de mi calle, el de mi madre, mi guitarra, el mes en que nací.&lt;br /&gt;Cuando trajo el segundo plato, él seguía opinando, dándome opciones. &lt;em&gt;Pues Lorena Sofía, como la Sofía Loren, pero al revés, o Sofía como la Reina.  &lt;/em&gt;Pero no terminaba de gustarme. Seguí con mis pensamientos y terminando mi comida. De pronto el hombre se dejó venir desde el fondo del restaurante &lt;em&gt;¡Ya, que ya lo tengo, que ya lo tengo, pero es  que ya lo tengo!&lt;/em&gt; Todo emoción, se pone en la orilla de la mesa, apoyando sus manazas en los extremos y dice  &lt;em&gt;Tú dale que te pones Lorena &lt;/em&gt;-y entonces señaló el letrero del restaurancito- &lt;em&gt;San-mi-llán, tú vas y ganas ese concurso, entonces te entrevistan, tú les dices que te llamas así por mi restaurante, y ¡hala! que los mandas a comer aquí y  de todo esto resulta que ¡Yo me hago rico!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Todo esto lo dijo a puro grito temblando de efusivo. Me convenció su vehemencia, su fe en mis escritos, aunque nunca los hubiera leído. Sólo sabía de mí quesque era escritora porque me veía hacerlo en su restaurante. Más nada.  De inmediato tomé mis papeles y puse ese nombre en el sobre, delante de él. La comida de ese día me salió gratis y de ahí me fui a depositarlos en un buzón. No gané ese concurso; pero el nombre se quedó y desde entonces soy y siempre seré Lorena Sanmillán. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;LSM; Julio 2 de 2007&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-1073625668286535567?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/1073625668286535567/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=1073625668286535567' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/1073625668286535567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/1073625668286535567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/07/lorena-sanmilln.html' title='Lorena Sanmillán'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-2149310871517749684</id><published>2007-06-25T10:27:00.000-07:00</published><updated>2007-06-25T22:09:15.831-07:00</updated><title type='text'>Crónica de la Copa de Oro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Las llamadas telefónicas se cruzan para organizar la carne asada familiar y se intercalan con los anuncios que indican la cuenta regresiva del partido final de la Copa de Oro 2007 donde se enfrentarán México-USA. En los vestidores, con el mismo frenesí, la selección mexicana y la estadounidense se preparan. Desde el siglo pasado México no derrota a EU en futbol. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Comienza la ceremonia de los himnos. Aquí sí no nos podrán ganar jamás. Esa bandera tricolor con nuestra historia grabada ondea orgullosa y oronda donde la pongan. El águila y la serpiente, en la bandera, en las monedas, en el rostro, en el alma. En el Campo del Soldado (Chicago), Joseph Blatter saluda a los jugadores, que la cortesía es primero. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hay espacios vacíos en las tribunas, aunque en los presentes hay más simpatizantes verdes que azules. El himno nacional mexicano extiende sobre el campo una alfombra de patriotismo. Festivo, alegre, banderas, sombreros, trompetas. Todos cantan efusivos, todos. Luego el de USA, tan solemne, tan clásico, algunas banderas, algunos cantan. Se perfila ahí otra diferencia de temperamento. Quizá el mismo sentir pero en definitiva otra forma de vivirlo y de expresarlo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Anuncian las alineaciones. Hay una gran diferencia de talla. Sánchez, Osorio, Magallón, Bautista, Castillo, Guardado; Donovan, Bocanegra, Clark, Dempsey, entre otros. La selección de Hugo Sánchez necesita entregar su mejor partido. Estados Unidos, campeón defensor, tiene un tipo de juego más europeo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El árbitro guatemalteco Batres espera que la familia esté sentada frente a la televisión y justo cuando se han servido las botanas, el destape de las cervezas coincide con el silbatazo inicial. Todos a nuestras posiciones. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una tempranera llegada de Jared por la izquierda arranca los gritos de la familia, vecinos y demás. Estados Unidos gana balones. Juegan más abiertos. Se marca la diferencia de estilo y ritmo cuando los gringos tienen la pelota. Ellos no tienen prisa, están en casa y se saben seguros. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Otra llegada, de Neri. México se muestra nervioso. Castillo impone velocidad. Para el minuto catorce, México tiene varias llegadas a la portería contraria. Dos minutos después, una llegada de USA. Ambos juegan con dos líneas de cuatro con dos hombres arriba.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Rafa Márquez intenta un gol de campo al minuto veinticuatro con la mala suerte de no haber sido informado que aunque esté en USA no está jugando futbol americano. El obvio contraataque los pesca descuidados. Minutos después, Pavel Pardo cobra una falta y la pelota se va de lado, como ocurre a veces que la pelota se va por la banda en los juegos de boliche. ¡Hay que decirles que se trata de futbol! Alguien haga algo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hugo, vestido en rosa mexicano, aparenta tranquilidad. Escogió un color intenso y singular como el espíritu mexica. Supongo que ahora comprende que no es lo mismo ser campeón con el Realmadrid que ser técnico; hablar desde el asiento de su casa y prometer campeonatos que estuvo muy lejos de conseguir. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Neri Castillo avanza, pase para Guardado. El primer gol señala el camino de la esperanza y da permiso a la familia para celebrar. Comentarios de medio tiempo. Todos, campeones del control remoto y poseedores de la verdad absoluta. Las exageraciones instalan lo mismo halagos que improperios. Los niños buscan su psp, las niñas colorean cuentos de princesas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Empieza el segundo tiempo. La danza del balón sigue su curso. La generosidad del pueblo mexicano se patentiza: regalamos un penalti y con ello el empate. Osvaldo dirige sus esfuerzos a la derecha, el 10 villano de siempre, Donovan, se anota un 10. La familia apuesta al tiempo extra. Las cervezas ya están frías lo mismo que los ánimos de mis acompañantes. Cala el gol. El empate sabe a derrota. Los hielos se derriten en las bebidas como el ánimo de los jugadores. Las botanas se terminan en los platos, como se acaba la ilusión. Sólo van quedando las migajas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un cabezazo mutuo, mientras ambos jugadores perseguían en balón paraliza la escena. Es una metáfora dulce de cuando seguimos las metas. Solemos tropezar con quien persigue lo mismo y a veces ninguno alcanza lo que pretendía. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un gol de Benny Feilhaber en el minuto 73 llega cargado de silencio para todos, hasta para la bebé que deja de llorar. El marco de la portería de Osvaldo es un jugador disfrazado. Desvía dos buenos intentos de la ofensiva estadounidense y la matanza se queda en 2-1. Cuauhtémoc Blanco y Bautista entran en los últimos minutos. ¿Porqué no antes, Hugo? Prerrogativas que se volverán preguntas para toda la semana. Respuestas que serán disculpas disfrazadas de pretextos. El Bofo tuvo un claro intento. Cuatro minutos de compensación que no sirven de mucho. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La familia se levanta de la sala de televisión, seguirán su domingo y olvidarán lo pasado, como todos los mexicanos. Total, el próximo miércoles ya tendrán un nuevo pretexto para juntarse, el partido México-Brasil, volverán a llenarse de esperanza. A creer, a ponerse la verde, a, como dicen todos, jugar como nunca y perder como siempre. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hoy jugamos, decimos en un plural incluyente; pero perdieron en singular excluyente. Sostenemos el dedo índice sobre quien vestido de rosa mexicano tendrá que volver en rojo bermellón. A ver si ya entendemos que en los partidos y en la vida no se gana a base de intentos, sino de goles y aciertos. Hugo queda en silencio pudiendo decir tanto en el idioma que aún no ha aprendido a conjugar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esta ha sido la Crónica de la Copa de Oro, para AW Radio, Lorena Sanmillán.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;LSM;Junio 25 de 2007&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-2149310871517749684?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/2149310871517749684/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=2149310871517749684' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/2149310871517749684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/2149310871517749684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/06/crnica-de-la-copa-de-oro.html' title='Crónica de la Copa de Oro'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-6564946941846829074</id><published>2007-05-11T07:05:00.000-07:00</published><updated>2007-05-11T07:31:21.758-07:00</updated><title type='text'>Feliz</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hoy es 10 de mayo y se festeja el Día de las Madres.&lt;br /&gt;Hoy no hice fila en la pastelería; a mamá no le gustan los pasteles con betún.&lt;br /&gt;Hoy no fui a comprarle nieve; a mamá le molestan en las encías los alimentos fríos.&lt;br /&gt;Hoy no le conseguí esquimales; una hija adoptiva le llevó unos de regalo.&lt;br /&gt;Hoy no le hablé por teléfono; varios amigos se encargaron de hacerlo.&lt;br /&gt;Hoy no la llevé a ningún restaurante; pues no es afecta a comer fuera de su casa.&lt;br /&gt;Hoy no busqué rosas para ella pues en su jardín tiene los mejores jazmines.&lt;br /&gt;Hoy no escogí un mono de peluche, dice que son adornos que se llenan de tierra y que luego tiene que limpiarlos ella.&lt;br /&gt;Hoy no saqué fiada alguna bolsa; si ella sale conmigo todo lo demás le sobra.&lt;br /&gt;Hoy no elegí alguna prenda en color rojo; mamá se viste de belleza cuando sonríe.&lt;br /&gt;Hoy no le di un sobre con dinero; mis hermanos se encargaron de hacerlo.&lt;br /&gt;Hoy no envolví una licuadora, o una batidora, o un microondas; ella tiene molcajete, bate con un tenedor y calienta en el comal sus cosas.&lt;br /&gt;Hoy tampoco nos fuimos de viaje; no se quiere mover mucho debido a la úlcera de su pierna derecha.&lt;br /&gt;Hoy ni siquiera abrí mi cartera para regalarle nada a mi Manuela.&lt;br /&gt;Sólo fui a visitarla, vimos la novela juntas, le di su terapia en los pies y comentamos las &lt;em&gt;nota roja.&lt;/em&gt; La abracé con intensidad diciéndole que hoy tuve un día feliz. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y cómo no, si de pronto caí en cuenta de lo afortunada que soy, pues ella, sin saber leer, mi anima a escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;LSM; Mayo de 2007&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-6564946941846829074?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/6564946941846829074/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=6564946941846829074' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/6564946941846829074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/6564946941846829074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/05/feliz.html' title='Feliz'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-1176865115199044850</id><published>2007-05-10T12:10:00.000-07:00</published><updated>2007-05-10T12:11:51.085-07:00</updated><title type='text'>Autoestima</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Mis padres siempre dicen que muy apenas soy el milésimo borrador del boceto imperfecto de un pésimo intento de la falsa copia pirata del reflejo de una caricatura apócrifa vista a través de un empañado espejo, realizada por la mano derecha de un pintor zurdo que tiene los ojos vendados en plena oscuridad mientras bailotea un pincel calvo encima de acuarelas deshidratadas sobre un pasante de papel cebolla reciclado, corriendo de espaldas en el techo de un tren de alta velocidad que recién entra a un túnel a desnivel en curva. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;De tal suerte, que lo único bueno que he hecho en toda mi vida ha sido participar del placer orgásmico que provocó la eyaculación en la cual fui concebida. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Y yo lo creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;LSM; Marzo de 2007&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-1176865115199044850?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/1176865115199044850/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=1176865115199044850' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/1176865115199044850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/1176865115199044850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/05/autoestima.html' title='Autoestima'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-2797308867910870213</id><published>2007-03-29T07:34:00.000-07:00</published><updated>2007-05-11T07:35:13.804-07:00</updated><title type='text'>Diagnóstico</title><content type='html'>Necesito estar despierta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tomar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mis&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pastillas para dormir;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;entonces volveré a soñar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;alguna&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;viví.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;LSM; Marzo de 2007&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-2797308867910870213?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/2797308867910870213/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=2797308867910870213' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/2797308867910870213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/2797308867910870213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/03/diagnstico.html' title='Diagnóstico'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-5598827530451851417</id><published>2007-03-27T07:31:00.000-07:00</published><updated>2007-05-11T07:33:34.691-07:00</updated><title type='text'>Encabezado</title><content type='html'>Muerta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sobredosis&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;n&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;t&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;i&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;d&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;e&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;p&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;r&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;e&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;s&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;i&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;v&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;s&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;LSM; Marzo de 2007&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-5598827530451851417?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/5598827530451851417/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=5598827530451851417' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/5598827530451851417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/5598827530451851417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/03/encabezado.html' title='Encabezado'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-8860248637749526198</id><published>2007-03-18T02:41:00.000-07:00</published><updated>2007-03-18T02:42:14.882-07:00</updated><title type='text'>Duele</title><content type='html'>Duele&lt;br /&gt;no&lt;br /&gt;querer&lt;br /&gt;vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Duele&lt;br /&gt;más&lt;br /&gt;no&lt;br /&gt;saber&lt;br /&gt;morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;LSM; Marzo 17 de 2007&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-8860248637749526198?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/8860248637749526198/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=8860248637749526198' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/8860248637749526198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/8860248637749526198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/03/duele.html' title='Duele'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-5657013411571684788</id><published>2007-03-18T02:40:00.000-07:00</published><updated>2007-03-18T02:41:32.934-07:00</updated><title type='text'>Vivo</title><content type='html'>Vivo&lt;br /&gt;porque&lt;br /&gt;es&lt;br /&gt;la&lt;br /&gt;única&lt;br /&gt;manera&lt;br /&gt;de&lt;br /&gt;morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;LSM; Marzo 17 de 2007&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-5657013411571684788?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/5657013411571684788/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=5657013411571684788' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/5657013411571684788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/5657013411571684788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/03/vivo.html' title='Vivo'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-117033419993029973</id><published>2007-02-01T04:44:00.000-08:00</published><updated>2007-02-01T04:49:59.933-08:00</updated><title type='text'>Código Postal</title><content type='html'>Todo es momentáneo excepto recordarte.&lt;br /&gt;Amarte ha sido un filtro cruel&lt;br /&gt;bajo el que todas las demás&lt;br /&gt;han tenido que tamizarse.&lt;br /&gt;Perfecta y etérea;&lt;br /&gt;sutil e inalcanzable.&lt;br /&gt;Si alguien canta,&lt;br /&gt;tú ya cantaste.&lt;br /&gt;Lo que cualquiera haga&lt;br /&gt;tú lo inventaste.&lt;br /&gt;Caigo vencida en lágrimas&lt;br /&gt;al recordarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelve siempre la gran pregunta&lt;br /&gt;cual flagelo para martirizarme.&lt;br /&gt;Yo, tan determinante&lt;br /&gt;la más trascendental decisión de mi vida&lt;br /&gt;se la dejé al destino.&lt;br /&gt;Por valiente: por cobarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No querías hablar conmigo.&lt;br /&gt;Imposible buscar un encuentro.&lt;br /&gt;Era nula la opción de acercarme.&lt;br /&gt;Pero no podías impedir que te escribiera.&lt;br /&gt;Con eso debía bastarme.&lt;br /&gt;Armada con las letras&lt;br /&gt;tenía un recurso insuperable.&lt;br /&gt;No debía darme el lujo de equivocarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que me senté a escribir&lt;br /&gt;y más que eso confesarme.&lt;br /&gt;La situación emotiva&lt;br /&gt;predominaba sobre cualquier técnica narrativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hojas y hojas de sentimientos, explicaciones&lt;br /&gt;intenciones, oportunidades.&lt;br /&gt;Escúchame. Entiéndeme. Perdóname.&lt;br /&gt;Volvamos a intentarlo.&lt;br /&gt;Te espero a tal hora en tal sitio.&lt;br /&gt;Ese era el mensaje.&lt;br /&gt;Releí la carta mil veces&lt;br /&gt;hasta transparentarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una idea vino a mi mente&lt;br /&gt;sin todavía hoy&lt;br /&gt;poder explicarme.&lt;br /&gt;Cambié de opinión de pronto&lt;br /&gt;en un brusco giro&lt;br /&gt;que gobernó ese momento&lt;br /&gt;y con ello todos mis instantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí.&lt;br /&gt;La volvería a escribir&lt;br /&gt;mas esta vez&lt;br /&gt;con diferente intención y descenlace.&lt;br /&gt;Escúchame. Entiéndeme. Perdóname.&lt;br /&gt;Que te vaya bonito.&lt;br /&gt;Tal era el nuevo mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos cartas&lt;br /&gt;en peso y tamaño&lt;br /&gt;eran similares.&lt;br /&gt;Conseguí sobres de opalina&lt;br /&gt;exactamente iguales.&lt;br /&gt;Las rotulé con el mismo cuidado&lt;br /&gt;para no poder diferenciarles.&lt;br /&gt;Una vez terminado esto&lt;br /&gt;en las dos pusemis iniciales con lacre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé hasta el correo&lt;br /&gt;jugando con las cartas&lt;br /&gt;como si fueran dos naipes.&lt;br /&gt;Dándoles vuelta constantemente&lt;br /&gt;para no poder identificarles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una carta en cada mano.&lt;br /&gt;Ambas sobre el mostrador.&lt;br /&gt;La primera que tomó el empleado&lt;br /&gt;fue directo a tu buzón.&lt;br /&gt;La otra la destruís&lt;br /&gt;in la menor compasión.&lt;br /&gt;Diez mil pedazos dispersos&lt;br /&gt;metaforizando mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivo con la duda cosiéndome un grito en los labios.&lt;br /&gt;La cobardía pasa factura.&lt;br /&gt;Eternamente incompleta.&lt;br /&gt;Nadie ha podido llenar tu espacio.&lt;br /&gt;La valentía recoge los daños.&lt;br /&gt;Voy, con esperanza&lt;br /&gt;a buscarte mes tras mes&lt;br /&gt;en el lugar señalado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo tu ausencia por respuesta&lt;br /&gt;pero no me resigno a aceptarlo.&lt;br /&gt;¿Cómo saber cuál recibiste?&lt;br /&gt;¿Qué mensaje llegó a tus manos?&lt;br /&gt;Las mismas preguntas vuelven,&lt;br /&gt;aún después de catorce años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Noviembre de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-117033419993029973?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/117033419993029973/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=117033419993029973' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/117033419993029973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/117033419993029973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/02/cdigo-postal.html' title='Código Postal'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-117033384845017493</id><published>2007-02-01T04:42:00.000-08:00</published><updated>2007-02-01T04:44:08.463-08:00</updated><title type='text'>Vuela, vuela, vuela...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La semana que estuviste de visita se esfumó del calendario como el fijador de los perfumes baratos.&lt;br /&gt;Desde mediodía comencé a buscarte para aprovechar el tiempo esa última tarde que podíamos compartir en mi ciudad.&lt;br /&gt;Haciendo malabares entre el trabajo y la rutina, cinco días no habían bastado para sacarle jugo a tu intempestivo viaje y aún nos quedaban muchas cosas por hacer.&lt;br /&gt;Todavía tenía planes para llevarte a recorrer mis sitios favoritos, ir a comer y que probaras algunas de aquellas cosas que te había comentado en Madrid, presentarte a mi madre, a mis amigos más íntimos, retomar aquella conversación pendiente, regalarte música.&lt;br /&gt;Más de veinte veces te marqué pero no pude encontrarte.&lt;br /&gt;Tenías mi número de celular y tú podías buscarme mas no sé porqué no lo hiciste, porqué esperaste tanto tiempo, dejando en manos ajenas el final de nuestro reencuentro.&lt;br /&gt;Tú me esperabas a mí, yo aguardaba por tu llamada, pero ignorábamos cómo las líneas de nuestros destinos eran trazadas: convergentes estuvieron y de nuevo la divergencia dominaba hasta convertirlas en paralelas intactas.&lt;br /&gt;Sin llamada de por medio, decidí aventurarme y buscarte donde te hospedabas.&lt;br /&gt;Eran las siete y cuarenta cuando por fin te encontré y tu avión salía a las nueve y media.&lt;br /&gt;A esas horas, Gonzalitos, Constitución y Ruiz Cortines no eran siquiera una opción.&lt;br /&gt;No sabía por donde irme desde Valle Verde hasta el aeropuerto y pretendiendo tomar un atajo opté por la ruta equivocada. Pecaré de inexperta, pero iba bien intencionada.&lt;br /&gt;Hice más grande mi error gastando el poco tiempo que nos quedaba hablándote de la mala vialidad, de las horas pico, de los segundos pisos en las avenidas, de mi ciudad con sus muy bellas montañas y te quejabas del clima y de todo y de nada.&lt;br /&gt;El Cerro de la Silla recordó que era anfitrión y se portó maravilloso dándote un excelente paisaje como despedida cuando para recibirte ofreció un domingo nublado.&lt;br /&gt;Al llegar a Miguel Alemán manejé a ciento veinte kilómetros por hora comprobando que la velocidad y la prisa no son algo que yo disfrute. Muerta de miedo y sumida en la responsabilidad de llevarte a tiempo, recorrí lo que restaba del camino en silencio.&lt;br /&gt;Se volvió a marcar, en la palma de mi mano izquierda, el callo que tengo de lo tensa que me pongo al manejar.&lt;br /&gt;En mi coche sin clima, sentía el sudor, de nervios y calor, bañando mi espalda y la tensión en mis piernas, en mis brazos, en mis nalgas.&lt;br /&gt;Llegamos al aeropuerto justo a las nueve de la noche, con el tiempo exacto para bajar tu maleta y dejarte en la herradura exclusiva para bajar pasaje.&lt;br /&gt;Quería una despedida cinematográfica, un beso tierno en los labios -como el que me diste tres años antes en Barajas- un abrazo cálido y hablarte de nuevo de mis buenos deseos para la consolidación de tus planes, agradecerte la visita y que supieras que para mí eres importante.&lt;br /&gt;Pero nada, el tiempo cobra los errores, toda cobardía tiene consecuencias y muy apenas si nos dijimos adiós.&lt;br /&gt;No hubo abrazo ni contacto físico alguno, pues tenía mi cuerpo, desde la frente hasta el tobillo, tenso y cubierto de agrio sudor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Sanmillán; Mayo de 2006&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-117033384845017493?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/117033384845017493/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=117033384845017493' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/117033384845017493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/117033384845017493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/02/vuela-vuela-vuela.html' title='Vuela, vuela, vuela...'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-117031517894823980</id><published>2007-01-31T23:21:00.000-08:00</published><updated>2007-02-01T04:02:00.426-08:00</updated><title type='text'>Hastío</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Me despertó la alarma pero me negué a hacerle caso. Después insistió un mensajito en el celular. Los sonidos invitaban a sumarme a la vida. Pero no tenía ganas. Amanecí harta de todo. Harta. Harta hasta rabiar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Harta de recibir mensajes en el celular. Harta de responder. Harta de bañar mi cuerpo con agua caliente. Harta de vestirme con la misma ropa de trabajo. Harta de usar mis botas. Harta de buscar una gorra. Harta del café con leche por las mañanas, esta vez no me supo a nada. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Harta de las noticias en la tele. Harta de la violencia. Harta de los llamados por la paz. Harta del reloj en la escalera que me recuerda mi prisa y mi tiempo mal empleado. Harta de ser puntual. Harta del tráfico. Harta de los vendedores en los cruceros. Harta de casi chocar con un camión urbano. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Harta de abrazar amigos. Harta de hacer planes. Harta del sol. Harta de la comezón en la piel. Harta de mis anteojos sucios. Harta de batallar para estacionar el coche. Harta de buscar un sobre para enviar una carta. Harta de no poder imprimir porque se acabó la tinta. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Harta de la tela y las hilazas de bordar. Harta del tejido. Harta de buscar hilos. Harta de dar raid. Harta de comer. Harta de fumar. Harta de tomar una siesta. Harta de trabajar en una maqueta que aún no puedo terminar. Harta de no concretar las cosas. Harta de tener compromisos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Harta de no tener tiempo. Harta de saberme capaz pero no avanzar. Harta de hablar por teléfono. Harta de ser discreta. Harta de contar chismes. Harta de estar contenta. Harta de estar triste. Harta de tener calor. Harta de tener frío.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Harta de meterme en muchas cosas. Harta de esperar un mail. Harta de mirar aparadores. Harta de esperar gente impuntual. Harta de leer textos de mis compañeros. Harta de armar el programa de mis clases. Harta de no actualizar mi blog. Harta de respirar. Harta de no cenar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Harta de vivir. Harta de soñar. Harta de existir. Harta de fracasar. Harta de proponer. Harta de provocar. Harta de asumir consecuencias. Harta de escribir. Harta de sumarme a esfuerzos. Harta de apoyar ideas. Harta de permanecer al margen. Harta de callar. Harta de gritar. Harta de mí. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Harta de tener conciencia. Harta de no saber dónde estoy. Harta de deber tanto. Harta de agradecer. Harta de maldecir. Harta de agradar. Harta de la edad. Harta de la incertidumbre. Harta de las costumbres. Harta de la ansiedad. Harta de rascarme la cabeza hasta llenarme las uñas con sangre de mis heridas. Harta del insomnio. Harta de las noche. Harta de los días. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Harta del hartazgo de hartarme con mi hastío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Enero de 2007&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-117031517894823980?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/117031517894823980/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=117031517894823980' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/117031517894823980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/117031517894823980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2007/01/hasto.html' title='Hastío'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-116607858274834346</id><published>2006-12-13T22:41:00.000-08:00</published><updated>2006-12-14T15:34:44.016-08:00</updated><title type='text'>Sola</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hoy amanecí con angustia, prisionera de un silencio absurdo que me atosiga con su reclamo. Una punzadita incómoda instalada en el pecho. Llena de soledad en irónico antónimo sin aceptar que estoy vacía. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es media tarde y aún no sé bien qué podría servir de alivio. Un abrazo se perfila como una buena idea, pero nadie tiene la empatía para ofrecerlo ni yo poseo la humildad para pedirlo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Anoche tuve dolor de cabeza. Dos aspirinas, friega con alcohol en las sienes, masaje en los párpados. Nada funcionó. Me adormecí en medio del malestar frotando un clítoris inexistente, entumecido y desconectado del placer que se supone debe provocar. Eso podría hacerme olvidar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tengo el alma deshilvanada y el corazón pespuntado, yo que me sentía filigrana bordada a mano. No encuentro paz. Además me autoflagelo. Aviento sobre mí un tropel de reproches por cobarde. ¿Cómo se me ocurrió volver a enamorarme? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya lo sabía. No debo reclamar. Ojalá pudiera llorar, decir algo, quejarme. Camino cual faquir sobre cristales punzantes que parecen gelatina, pues no agregan dolor a mi angustia. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Contemplo expectativas rotas a jirones después de haber librado batallas contra el egoísmo sórdido, ciego y cruel de quien no supo amarme como yo lo merecía. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Quiero volver a donde estaba. Sería bueno dejar de sentir, despertar sola y no encontrar a nadie, no escuchar nada, no tener que contarles, no enfrentar el desolador proceso de mi reconstrucción. Así conservaría mi corazón intacto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aquí sólo quedo yo. En este pueblo no se admite a nadie que pueda romper mi corazón. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo más incomprensible de perderte es que el error fue amarte. Me regreso a mi ciudad interna a reencontrarme conmigo, estaré derrotada pero no me he rendido. Es demasiado homenaje escribirte una cuartilla, sin embargo en cada letra te expulso de mi vida ya que te rehusaste a salir con el tequila. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Sanmillán; Diciembre 2006&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-116607858274834346?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/116607858274834346/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=116607858274834346' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/116607858274834346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/116607858274834346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2006/12/sola.html' title='Sola'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-116570100960053743</id><published>2006-12-09T13:48:00.000-08:00</published><updated>2006-12-11T22:44:59.020-08:00</updated><title type='text'>Susana Guzner sabe que existo</title><content type='html'>Y le doy la más cálida bienvenida a este blog por si algún día se asoma a ver mis letras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá las disfrute tanto como lo he hecho yo con las suyas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con anhelo y esperanza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-116570100960053743?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/116570100960053743/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=116570100960053743' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/116570100960053743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/116570100960053743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2006/12/susana-guzner-sabe-que-existo.html' title='Susana Guzner sabe que existo'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-116595537905938628</id><published>2006-12-09T12:27:00.000-08:00</published><updated>2006-12-12T12:29:39.103-08:00</updated><title type='text'>Pintando futuros teñidos de pasado</title><content type='html'>Pintando futuros teñidos de pasado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que sucede es una falacia, pero cuántas invenciones son más verosímiles que la realidad o más completas aún que la realidad misma. Las circunstancias somos nosotros; nosotros las creamos de acuerdo a lo que pensamos, a lo que anhelamos y soñamos y a lo que es posible, dentro del espectro, realizar. En fin, lo que ahora sucede en mi vida es peor aún que la realidad, va más allá de lo que mi pobre imaginación pudo inventar, a aquello que en las novelas sucede, a lo que Julio Verne, o Poe o Borges escribieron, va más allá y sin embargo, es auténticamente cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También es verdad que no me duele. Es decir, no me duele por mi. Me duele por ella, sólo ella. Su dolor fue mío. Me lastima tanto verla llorar y lloró. Ojalá que mi presencia y mis palabras le hayan servido de algo. La quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que escribirlo para desahogarme, con ella me desahogo pero hoy no es posible. Ella, mi amiga incondicional, mi escucha comprometida, mi confidente dispuesta, mi amante intrínseca. Marisol, otra amiga, no está. Sólo tengo esta máquina de escribir, afortunadamente con tinta, que hará que las palabras perduren y cuando este dolor pase me harán recordar que todo inicio es duro pero que vale la pena continuar por la recompensa del final. El dolor pasa. La anécdota se queda y ella sigue conmigo. Y seguiremos hasta que el amor, nuestro amor, quiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace una semana, en Cadereyta, me invitó a pintar su cuarto en su casa, aprovechando que el viernes sería día festivo y por lo tanto no teníamos clases. Acepté apenas lo dijo, encantada de colaborar en algo tan personal con ella. Ayer que confirmamos el contrato o el compromiso sólo pensé en las horas que compartiríamos. Hoy, desde que desperté y lavé el automóvil junto con mis hermanos, estaba feliz. Llegué a su casa y algunos de sus hermanos se estaban yendo al gimnasio, otros de paseo, su papá se quedó a descansar y su madre también. Saludé a la familia, conversamos un rato y pasamos a su recámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era la primera vez que estaba en su cuarto, pero ahora lo veía de un modo diferente. Conociéndola un poco más cada vez, adentrándome en su universo, ahora conocía detalles de algunos de sus simbolismos y estar allí de invitada en su santuario particular me confería un privilegio que poca gente ha sentido en todo el universo. Me encantaba conocerla cada vez  más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedamos solas en su cuarto, disfrutando del eco que se produce en los espacios vacíos. Pintando y con música. Mecano, Milanés, Silvio Rodríguez, Perales, Vivaldi, Rocío Banquells, Alberto Cortez, Gipsy Kings, María Conchita, Mijares, rodeadas de música,  pintando y cantando. Con nuestros gustos musicales, que sólo coinciden en Mecano, formábamos un arsenal de música variada. Entre canción y canción iba surgiendo poco a poco otro color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mediodía, su mamá le pidió que fuera al mercado a comprar limones para preparar agua de limón, mi bebida favorita. La señora y sus detalles, siempre tan amable. Claudia me pidió que la acompañara al mercado y le dije que no, que prefería seguir pintando; así acabaríamos más pronto y si no estábamos tan cansadas podríamos salir a caminar o ir a algún lado para aprovechar el resto del día haciendo algo distinto, compartiendo el momento nosotras dos. Aceptó diciendo que le parecía una idea excelente. Me besó en la mejilla y me dijo que me quería y que no se tardaba. Se fue. Apenas se fue y la nostalgia me invadió. Sin ella el espacio se convertía en un sitio inmensamente vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su bromista padre llegó a hacerme compañía preguntando por la patrona que me hacía trabajar en días festivos, que además me tenía como chofer y que yo me aguantaba, que su hija era una caprichosa pero que tenía mucha suerte porque nunca le faltaba quien fuera cómplice de su jugada. Me reía con sus comentarios, sintiéndolo cercano a mi y disfrutaba su mirada de aprobación respecto al trabajo que estábamos realizando; efectivamente, era la alcoba de su hija, pero no dejaba de ser su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, me pidió que retocara la esquina de una ventana que Claudia estaba pintando justo antes de marcharse y donde estaban un corazón, una flor y una C unida a una S. ¿S? ¿Había visto bien? Platicamos de asuntos intrascendentes y de pronto me dijo que le gustaba mucho el binomio que formábamos su hija y yo. Que qué bonita amistad y que era raro que Claudia tuviera una amiga para todo y que esperaba que no me botara porque hacía poco tiempo, quizá unos cuántos días antes de conocerme, su hija había tenido una amiga, una gran amiga, algunos años mayor que ella con la que compartía todo y que se acordó porque también pintaron el cuarto una vez. Se llamaba Sandra, dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo a mi alrededor se volvió confusión. Todo. No sabía lo que estaba haciendo aunque seguí pintando. Primero ese corazón, luego ese nombre, Sandra. ¿Será acaso la dueña de la S? ¿S? ¿C y S? ¿Porqué no me había dicho nada? ¿Porqué no me dejó a mi pintar esa ventana? ¿Quién es Sandra? ¿Una amiga? ¿Una pareja? ¿Una amante? ¿Un amor? ¿Una compañera? ¿Una conocida? ¡No!, señor, ¿quiere quedarse callado un minuto? ¡Por favor!, pensé para mis adentros. Él seguía hablando, “No me agradaría que usted tuviera el mismo destino que Sandra, usted es también una buena persona”. En eso entró su madre y al enterarse del tema en cuestión, añadió más palabras hirientes, “Sí, Sandra fue su amiga, no voy a comparar, pero se asemejaba mucho a su amistad, pero de pronto se enojaron y Claudia dijo que eran, ¿cómo dicen en las telenovelas? ¡Ah! Diferencias irreconciliables”. No supimos porqué, dijo su papá, integrándose de nuevo a la plática.  “Mi hija guardó silencio y nosotros lo respetamos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    ¡Mamá –Claudia entró gritando a la casa- estaba cerrado el mercado y tuve que ir hasta Soriana, y todo para hacerle agua de limón a la pintora!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rostro de su padre cambió al verla, y con enojo, tal vez, le dijo: “Consigues limones en el mundo entero, pero no eres capaz de contarle nada acerca de Sandra”. Claudia me buscó con la mirada. Yo seguía pintando, su preocupación era evidente, sus ojos eran pregunta irremediable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Callada, yo pensaba solamente que una historia ya pasada hubiera sido Sandra quien hubiera sido no debía importarme. Soy su presente, y lo demás está demás. Sólo me duele el modo de enterarme, pero en fin el modo es ahora lo de menos. Sandra no importa. Sólo quiero saber lo que piensa y lo que siente Claudia. No importa Sandra, importa Claudia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prendió la grabadora y aumentó el nivel del sonido, Mecano chillaba... aire, soñé que era aire... oxígeno, nitrógeno y argón, sin forma definida, ni color... y me pidió que bajara de la escalera. Bajé, nunca había visto tanta desesperación en ella, tuve ganas de abrazarla y de decirle que no pasaba nada, pero no me dio tiempo. Empezó a pedirme que la escuchara, que tenía que escucharla, que no me había contado de Sandra porque no se había prestado la ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Claudia, cálmate, no importa, ya pasó.&lt;br /&gt;-    Sí importa, cómo demonios no te va a importar.&lt;br /&gt;-    No me importa, sólo me duele el cómo me entero. Tal vez todavía no era el tiempo. Se precipitaron. No tiene caso. No levantes la voz, nos van a escuchar. Acabamos aquí y si quieres hablar salimos y platicamos. No importa. A mi no me importa quién es Sandra. Es pasado y se acabó.  A  mí sólo me importa cómo estás tú. Ahora somos nosotros, nosotros, nosotros.&lt;br /&gt;-    Yo sé que a ti sí te importa. Por favor no me mientas.&lt;br /&gt;-    No te estoy mintiendo.&lt;br /&gt;-    Te quiero&lt;br /&gt;-    Yo también&lt;br /&gt;-    Pero es que tienes que escucharme…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus lágrimas me destrozaron... no sabía qué hacer, la abracé y le dije que hablaríamos. La besé y la manché de pintura reímos, si podía reír, estábamos a salvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    ¿Sabrás escucharme y perdonarme?&lt;br /&gt;-    Nada tengo que perdonar. ¿Me has mentido? Jamás.&lt;br /&gt;-    No me hagas sentir mal.&lt;br /&gt;-    Gorda, anímate. No debe ser tan malo. Tendremos problemas pero nosotras juntas somos más grandes que nuestros problemas. Basta. Ayúdame a pintar.&lt;br /&gt;-    Eso quiero creer. Pero tenías que saberlo. Más vale ahora a antes que te quiera más. Es decir, muchísimo, y separarme de ti me parta en dos. Lo hablaremos. Te quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos pintando, sólo pensaba en que en realidad no me importaba. Evidentemente, el asunto era más profundo de lo que pensaba. Soy su presente, esa es la verdad, sin embargo. ¿porqué ella se descompuso tanto? ¿Acaso no fue y es? No, no puede ser. ¿Y si la compartí? No tampoco puede ser. Me odié por mis dudas. Ella es sincera. Bueno, eso era lo que yo quería creer. Debo agradecerle su confianza al contarme algo que por lo que veo para ella significó demasiado. ¿Y si la pierdo? Ella está antes que yo, si necesita toda mi comprensión, mi comprensión tendrá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comimos todos juntos; sus papás y yo platicando de todo y ella callada, ausente de la plática cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminamos de pintar temprano y salimos. Apenas subimos al maravilloso Atlantic empezó a llorar. Nos fuimos a nuestro parque y continuó llorando, la abracé, la besé en su cabello, le dejé llorar y cuando se tranquilizó, empezó a hablar. Me abandonó y yo la quería –dijo- me dejó, no le importé, fui su diversión, alguien con quien coger, sexo sin amor y yo creía en ella y fui solamente su entretenimiento, no se dio cuenta cuánto la amé, me dejó...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claudia sollozaba y yo la escuchaba con el alma destrozada por ese dolor que compartía, y dentro de mí por saber que no era la única en su vida. La tenía llorando en mi hombro por otra persona a la que amó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claudia continuó su confidencia. Ella era seis años mayor que yo. Ahora es dentista. Duramos un año juntas el más hermoso de mi vida. Me enseñó a amar, era para mi lo más importante sólo que de pronto le parecí muy niña, y me abandonó por otra mujer de su edad, yo te tomé a ti por desquite. Aunque desde que te conocí me pareciste muy especial, muy muy especial. Tres días antes de aquel día de campo, inicio de lo nuestro, fue cuando me dejó. Inmediatamente planee la venganza, qué mejor que contigo que sabes ser discreta, si me tomabas a bien, qué bueno, gracias por seguir mi juego. Si te extrañaba tal vez me darías un consejo y guardarías el secreto, y si te molestabas, ya sabía que en tus enojos pones a la otra persona antes que tú de modo que no te perdería...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escuchaba hablar y no tengo palabras para decir cómo me sentía. Sus palabras no se agotaban, continuaba hablando... Pero al sentir tu cuerpo, al saberte, algo brilló en mi interior y después con tu comportamiento, caí en mi juego y me fui enamorando de ti. Cada vez que pensaba dejarte era porque no estaba segura de lo que por ti sentía. Pero de ti he aprendido tantas cosas, hasta aprendí a amarte contagiada por tu amor. Me duele que ella me haya abandonado pero tú has hecho que esa herida cada vez sea menos y si lloro es porque no sé lo que tú estés pensando, no quiero perderte así. Empezamos uniendo nuestros cuerpos sin amor y ahora el amor me une a ti. Estoy hablando en serio. Tú me enseñaste que el amor no está en la cama, aunque esto es parte del amor. El amor es sufrimiento, es alegría, es todo lo que se vive diariamente, es todo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La callé. No le permití seguir hablando. Fue, se acabó. Aprendiste de ella lo que necesitabas aprender en su tiempo y en su momento. Gracias por contarlo. No ha sido algo fácil, pero no importa. Ella no supo apreciarte. No importa que la primera vez no haya sido por amor. Importa lo que vino después, lo que está sucediendo ahora y ya lo hemos discutido. Oye ¿siempre volvías a tomar este tema como punto de discusión para ver si te animabas a hablar de Sandra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Tú sabes todo. Sí, pero nunca tuve valor. Me ganaba el miedo.&lt;br /&gt;-    No importa. Todo lo que hemos compartido ha sido maravilloso y seguiremos así...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me interrumpió, poniendo por primera vez en palabras todo lo que sus ojos dicen, todo lo que hace diariamente, todo lo que yo siento por ella, todo eso que nos queremos decir cuando nos entregamos completamente, todo eso que no sé cómo resumió en sólo dos palabras, a las que sumó mi nombre:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Te amo, Lorena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La besé y todo a mi alrededor volvió a sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Sanmillán; Noviembre de 1989&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-116595537905938628?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/116595537905938628/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=116595537905938628' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/116595537905938628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/116595537905938628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2006/12/pintando-futuros-teidos-de-pasado.html' title='Pintando futuros teñidos de pasado'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-114357743022631300</id><published>2006-03-20T12:22:00.000-08:00</published><updated>2006-07-18T08:02:38.773-07:00</updated><title type='text'>Berlín 52</title><content type='html'>Automóvil desconocido en la cochera.&lt;br /&gt;Portaplanos intruso en el recibidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La &lt;a onmouseover="window.status='Search for: atm'; self.lm_skeyphrase='atm'; if(self.lm_timeout) clearTimeout(self.lm_timeout); if(window.event) self.lm_sevent=window.event.srcElement; self.lm_timeout = setTimeout('lm_doMouseOver(1)', 1500); self.lm_isOverLink=true; self.lm_isOverTip=false; return true;" style="BORDER-BOTTOM: 3px double; TEXT-DECORATION: none" onclick="window.status='Searching for: atm...'; self.lm_skeyphrase='atm'; if(self.lm_timeout) clearTimeout(self.lm_timeout); self.lm_isOverTip = false; lm_closeiframe(); window.open('http://www.srch-results.com/lm/dir_rxt.asp?si=19902&amp;k=atm&amp;amp;ref='+window.location,'_blank','toolbar=yes,location=yes,directories=yes,status=yes,menubar=yes,scrollbars=yes,copyhistory=yes,resizable=yes'); return false; " onmouseout="window.status='Search for: atm'; self.lm_isOverTip = false; if(self.lm_timeout) clearTimeout(self.lm_timeout); setTimeout('lm_closeiframe()', 1500);" href="http://bocetodeescritora.blogspot.com/#"&gt;atm&lt;/a&gt;ósfera tiene de sándalo esencia.&lt;br /&gt;Suspiros ahogados denuncian la acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desnudas tú y yo, como dos Evas.&lt;br /&gt;Resbalan por la espalda gotas de sudor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lujuria y pasión, dualidad perfecta.&lt;br /&gt;Pupilas dilatadas, músculos en contracción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuerpos invertidos, enfebrecidas lenguas.&lt;br /&gt;Tan cerca y tan lejos la ropa quedó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué breve y eterna se volvió la escalera.&lt;br /&gt;El día que tu hermana nos descubrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;LSM; Marzo 20 de 2006&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-114357743022631300?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/114357743022631300/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=114357743022631300' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/114357743022631300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/114357743022631300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2006/03/berln-52.html' title='Berlín 52'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-112793359267836988</id><published>2005-09-28T08:31:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T08:03:13.800-07:00</updated><title type='text'>Pero no pienso nada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desarrollo sustentable. Población y diseño urbano. Nuevos paradigmas del paisajismo. Conceptualización en el proceso de diseño arquitectónico. Métodos, procesos, sistemas y técnicas: coincidencias y discrepancias. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llevamos tres horas de conferencias. Gente que ha estudiado mucho y ahora necesita demostrarlo para justificar las grandes cantidades de tiempo y dinero que ha significado su beca. Arquitectos muy capaces de pensar y proponer pero que nunca en su vida han tocado un block ni saben cómo hacer un mortero. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo son planes e irrealidades. Muero de envidia. Cómo sólo ellos saben del tema que hablan, nadie puede rebatirles nada. Tres o cuatro preguntas retóricas y un gran baño de halagos a su vanidad. Aplausos. Coffee break. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Reintegrándome al punto de vista intelectual de la arquitectura, me siento un poco ajena a mi contexto. Vengo de construir, todavía tengo las uñas sucias por mi descuidada técnica de pintura. Siento insulsa la palabrería y mejor me quedo en silencio; es demasiado el esfuerzo de parecer interesada. También me siento estancada en mi hacer intelectual. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así que busco un sitio en un rincón del salón de conferencias para replantearme mi quehacer profesional y entonces vuelvo a verte. Nada es lo mismo al observarte. Con tu sonrisa, hasta le das sabor a un café desangelado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Siempre bella, hoy estás preciosa. Tú y ese traje sastre azul mimetizados en una silueta por demás atractiva. Esta vez no dictarás conferencia, sólo vienes de oyente. A mí se me van los ojos tras tus pasos. Me encantas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Te acercas a la mesa a tomar una galleta. Ninguno de tus movimientos se escapa de mi vista. Quiero pararme detrás tuyo. Moverme abrazada a ti. Contagiarte de mi ritmo desesperado, pegar mi pubis a tus nalgas, tumbarte sobre el buffet, besar tu cuello y arañar tu espalda. Todo esto alucino mientras me convierto en mujer de agua.&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;Me percibes, me saludas. Qué tanto piensas, dices, tan casual, buscando sacar plática. Un bostezo me sirve para mimetizar un suspiro. No me atrevo a mirarte. Sólo te veo por el reflejo en la ventana. Te respondo sin voltear a verte. Qué tal, Doctora, yo aquí tomando un café, pero no pienso nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Septiembre 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-112793359267836988?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/112793359267836988/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=112793359267836988' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/112793359267836988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/112793359267836988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/09/pero-no-pienso-nada.html' title='Pero no pienso nada'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-112356183925745079</id><published>2005-08-08T23:31:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:11:26.333-07:00</updated><title type='text'>Sí funciona y (en mala hora) funciona muy bien</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Ajá. Cómo no. Jodida como ahora tengo mi vida y encima pasan estas cosas en mis sueños. Vale la pena hacer una cronología y no está de más destacar -otra vez- mi total y absoluta fascinación por Miguel Bosé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última semana de junio, dentro de la fecha límite, fallándole a la mexicana manía de hacer las cosas al último minuto, acudí a las oficinas de la Sección Amarilla para inscribir un anuncio del local que por ahora diseño y construyo. Todo muy bien. Nosotros le hablamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había un error en el anuncio, así que era necesario corregirlo. Allá voy de nuevo. Con la diseñadora, con el pela'o que me atendió. Que de eso se encarga su Departamento de Diseño, que no hay ningún problema, que estamos en tiempo. Nosotros le hablamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprensiva en el trabajo y los pendientes y ante la debacle ocasionada por tantas cosas adversas dentro de un proyecto aparentemente tan pequeño, decidí insistir. Ya sé. Conozco muy bien el dicho de "No empujes el río, porque fluye solo", sin embargo, seguí insistiendo. La respuesta era, siempre, la misma: Nosotros le hablamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, cada lunes, durante todo julio, un mail, un telefonema. ¿Qué noticias tiene de mi anuncio? Todo bien, nosotros le hablamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer fue lunes. La mágica mañana del lunes coronó un gran fin de semana. Con mis ojos cerrados y la mente abierta a la ensoñación, ahí estaba, en un concierto de Miguel Bosé en Las Ventas. Volví a sentir todo. La emoción de la fila, la gran alegría al comprar los boletos. Estar ahí, ahí, precisamente ahí con el hermoso hermoso hermoso de Miguel Bosé. Todo él, todo su arte, todo música, todo talento, todo poesía...&lt;em&gt;Ese modo de andar, ese look cha cha chá... Tirar pa'lante, hasta que el corazón aguante...Amiga, qué dulce esa palabra y qué sencilla esa palabra suena hoy...Te amaré, te amaré...Le mer...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y de pronto, por alguna razón tenía un libro en la mano. Su biografía autorizada. Egobiografía que no he comprado ni creo comprar porque aunque valga lo que cuesta no he estado dispuesta a pagar el precio que en el mercado se le ha fijado. Pero tenía su libro en la mano y estaba haciendo fila para que me lo autografiara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó mi turno. Huelga decir lo fascinada que estaba. Perdida en su mirada azul, extraviada en su galanura. Encantada. Realizada. Feliz. Era tan real, que hasta podía oler el sudor combinado con su loción. Quería besarlo, tomarme una foto, eternizar el momento de su abrazo. Le extendí el libro para que me lo firmara. Justo empezaba a dibujar la M de Miguel, cuando se escuchaba a lo lejos un celular que sonaba. Yo no lo identificaba. Bosé me mira enojado y me dice "¡Joder, anda, constesta ya que tu teléfono me da la lata!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y contesté, regresando a la realidad tirana que se ríe a carcajadas, arrancada de ese dulce sueño cual jugada del cruel destino. Lunes. Ocho de la mañana. Era la Sección Amarilla. Cumpliendo su palabra. Ya está listo su anuncio. Vaya, vaya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí funciona... y (en mala hora) funciona muy bien.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;LSM; Agosto 8 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-112356183925745079?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/112356183925745079/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=112356183925745079' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/112356183925745079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/112356183925745079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/08/s-funciona-y-en-mala-hora-funciona-muy.html' title='Sí funciona y (en mala hora) funciona muy bien'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-112277872985110941</id><published>2005-07-30T19:55:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:20:20.390-07:00</updated><title type='text'>Caras vemos, interiores no sabemos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Mi mamá es mujer sabia y encantadora. Sabe decir el comentario preciso en el momento adecuado. Y dentro de sus frases clásicas, se encuentra aquella de &lt;em&gt;Primero cómprate calzones&lt;/em&gt; que la utiliza siempre que hago planes respecto a alguna futura compra, sobre todo si se trata de cuestiones tecnológicas. Basta que observe cualquier catálogo para que ella suelte su sentencia por encima de mis hombros. &lt;em&gt;¿Y de interiores cómo andas, chiquita? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Práctica e ingeniosa, predica con el ejemplo y sus regalos son inconfundibles. Si te regalan calzones, vienen de parte de mi madre. Y no les dice bloomers, panties, tangas, cortos, trusas o boxers, no, para la señora Rivera, todo son calzones. Ante su insistencia y sabiduría, pues no queda más que hacerle caso. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así que andaba en un centro comercial buscando un celular –sí, un Telcel- cuando la voz de mi madre se instaló en mi conciencia. &lt;em&gt;Primero cómprate calzones&lt;/em&gt;. Los introyectos pesan, no importa cuántos años de terapia y diplomados haya cursado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Olvidé lo del celular para instalarme a la búsqueda de interiores inferiores, oséase, calzones. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Allá voy. Por alguna razón, es uno de los sitios donde más incómoda me siento. De pronto está exhibida frente a ti toda la intimidad que siempre guardas y que sólo le compartes a alguien especial. Se acercan las señoritas que trabajan en la tienda y me siento tan desnuda diciéndoles lo que busco. Ni a mi hermana le pido ayuda para escoger ese tipo de ropa y de pronto una mujer extraña me ayuda o pretende ayudarme a escoger un brassier. También es un sitio de tejer fantasías, pero ese es otro tema. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahí estaba. Escogiendo por descarte. Fuera todas las opciones coloridas y estampadas. Fuera los hilos dentales. Fuera lo negro. Fuera lo sintético. Fuera lo de encaje. Fuera lo barroco y de moñitos. Mis interiores siempre son blancos, de algodón y sin dibujitos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mientras seleccionaba, otra chica recorría al mismo tiempo los anaqueles. Usaba una blusa abotonada hasta el cuello, manga larga y de moñito de encaje. Pantalones holgados; dentro de una moda ya pasada, medias –quizá pantimedias- y zapatitos de charol. Perfume delicado y femenino. Toda una señorita decente, recatada. Sin una gota de maquillaje. Lady Modosita, la bautizo de inmediato. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los calzones blancos que dispone la tienda no son de mi agrado. El corte francés deja media posadera de fuera y pareceré una zebra por las estrías. Los calzones ideales son los que ciñen pero no constriñen pero no encuentro nada de mi agrado. No localizo los boxers femeninos. El tiempo pasa. Van a cerrar donde venden los celulares, me digo para apurarme. Lady Modosita sigue también sin escoger. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por fin encuentro unos boxers, pero no hay color blanco. Sopeso la idea de mudarme a la sección de ropa interior de caballero, ahí si debe haber boxers de todos colores y sabores, preferentemente color blanco. También acaricio la intención de comprar algodón y que mi hermana haga mis calzones diseñados por mí, con un bordado de hilo blanco de seda en alguna esquina. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No me queda más que preguntar. Encontraron unos en la bodega. Blancos, sencillos y de mi talla. Me convencen. Je. Me siento feliz porque al fin renovaré mi flotilla de verano 2005. Una docena de calzones, entre boxers y tangas, me dan permiso de ir a comprarme un celular. Entre tanto, me olvido de Lady Modosita. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hago fila en la caja para pagar. Abrazada a mi flotilla de nuevo ingreso percibo un perfume familiar. Lady Modosita está justo detrás de mí. La cajera pasa revista sobre el código de barras de mis interiores blancos, cómodos y discretos. Resulta que los famosos calzones tienen descuento y además me dan un boleto para no sé qué sorteo. Mientras lleno el boleto, no puedo evitar curiosear sobre lo que se compró mi compañera de fila y de compras. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Su mercancía me deja impresionada. Las apariencias engañan, qué frase tan gastada pero en este momento es justo la más acertada. Ella también renovó su flotilla, pero lejos de usar los calzones de la abuela, cual corresponde a la imagen que proyecta, sobre la caja desfilan coloridos y mínimos calzoncitos de hilo dental, mini mini mini, sensualísimos y antojables. No cabe duda, caras vemos, interiores no sabemos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y ya con mis calzones, haciéndole caso a mi madre y con esa sorpresa, me fui a comprar mi celular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Julio 30 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-112277872985110941?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/112277872985110941/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=112277872985110941' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/112277872985110941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/112277872985110941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/07/caras-vemos-interiores-no-sabemos.html' title='Caras vemos, interiores no sabemos'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111715288947954372</id><published>2005-05-26T17:13:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:23:31.586-07:00</updated><title type='text'>Taller de Novela VI</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Dicen que hace calor. He sudado todo el día y me he bañado dos veces. Imprimí el inicio de “Hay mucha gente”. Sólo son cinco hojas pero me cuesta mucho leerlas de continuo. Entre que les agrego cosas y que de pronto me gana el llanto, no consigo leerlas de una sola vez. Ando cansada también. Mis horarios han cambiado mucho. Es obvio que me siento inestable. Con todo y eso, voy feliz a mi Taller de Novela. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aunque llego a tiempo, mis compañeros ya han llegado. Sobre la mesa hay cuatro escritos por delante del mío, por lo tanto me toca el número cinco para leer. El maestro comienza su exposición y nos sugiere la dinámica a seguir: El autor leerá, sin ser interrumpido; los demás tomaremos notas y al final cada quien expresará su punto de vista. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Podemos ser francos pero no groseros. Hay que procurar no herir susceptibilidades. Para el autor es muy importante lo que está leyendo así que hay que evitar burlarse o hacer comentarios irónicos o demasiado personales. Debemos entender que todas las críticas son por el bien de la obra y no mostrarnos a la defensiva. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No hay que defender el texto: si éste no se presenta suficientemente claro no bastará explicación alguna para complementarlo, el texto necesita explicarse por sí solo. Se pide el compromiso de involucrarnos en la obra ajena. ¡Órale, si apenas puedo mantener el interés en la mía! OK, lo intentaré. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“El reparador de sueños”&lt;/em&gt; es el primero en leer su material. Silencio. Se ve que el chico tiene las ideas claras, sólo me gustaría entender de qué está hablando. Inmediatamente me transporta a Madrid y la plaza justo frente al Reina Sofía. Cuántas tardes bellas pasé ahí. Cuántas veces me encantó su elevador, su publicidad, el patio. Las comidas en “El Tres”, las cañas en los bares de la calle transversal. El Retiro. No me doy cuenta, pero mientras él lee yo tomo un avión y me regreso a Madrid, a caminar por Argumosa, a subir por Tribulete, claro, siempre de la mano de Grace. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El chico termina su lectura. Espero que alguien diga algo. El maestro invita a una lectura personal del escrito, una lectura rápida. Cuento a los asitentes. Ahora somos 10. Poco a poco va bajando el número de compañeros. Siguen sin aparecer las pulseritas de mil colores. Releo el escrito. No le entiendo nada. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me cuesta mucho trabajo adentrarme en la fantasía que el chico domina tan bien. Me siento muy cansada. No sé a qué chingados vengo, con tantas cosas que tengo que hacer. El consultorio y otras cosas. Estoy tratando de entender, me cuesta trabajo. Por fin es mi turno de hablar. Confieso mi desconcierto y con ello parece que doy permiso a que los demás manifiesten un sentir similar. Además me parece que el cuadro de Dalí no está en el Sofía. Me pregunto si cuando lean mi noveleta se sentirán igual. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Consumimos casi las dos horas con &lt;em&gt;el reparador de sueños&lt;/em&gt;. Luego sigue la novela de la suegra. Muchísimas faltas de ortografía como para siquiera leerla. Necesito afinar mi empatía, concentrarme en contenidos para ser mejor compañera y brindarme y brindarles la oportunidad de un aprendizaje mutuo. Concilia, Lorena, concilia. Me sumo a los comentarios de los demás. Me molesta un poco que en realidad casi nadie le pone atención pues casi todos están pendientes del reloj. Se debe sentir feo, ojalá que eso no me suceda. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La señora del soldado romano reparte feliz su escrito. Se supone que debo leerlo para la próxima semana. El del asunto del italiano y el romance con las sirenas también. Me animo y yo también hago lo mismo. “Hay mucha gente” está siendo leído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; mayo 25 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111715288947954372?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111715288947954372/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111715288947954372' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111715288947954372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111715288947954372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/taller-de-novela-vi.html' title='Taller de Novela VI'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111685751495748449</id><published>2005-05-14T07:03:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:25:56.986-07:00</updated><title type='text'>Lady in blue</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Pues sí, la volví a ver. Ahora se ha convertido en la &lt;em&gt;Lady in blue.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por lo visto, no se trata de colores, pues también se ve linda vestida de azul.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bailó toda la noche con sus amigas, celebraban un cumpleaños. La veo de lejos, sin atreverme a acercarme. Se ve muy contenta. Me encanta la caída de su cabello sedoso y cómo sigue sus movimientos. Baila, baila, baila muy divertida. La camisa casual que ahora lleva puesta, se le sale del pantalón dejándola desgarbada. No importa, se ve igualmente bella. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me gustaría que leyera &lt;em&gt;“Lady in red”,&lt;/em&gt; quiero compartírselo; pero me siento intrusa en el espacio de ella y sus amigas. De todos modos le escribo un recado en mi libreta de notas y allá voy a dejárselo. Lo recibe. Ojalá lo lea.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ojalá pueda compartirle mis letras.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Lorena Sanmillán; Mayo 14 de 2005&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111685751495748449?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111685751495748449/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111685751495748449' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111685751495748449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111685751495748449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/lady-in-blue.html' title='Lady in blue'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111597272373731784</id><published>2005-05-13T01:24:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:36:31.530-07:00</updated><title type='text'>Sí</title><content type='html'>Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo muchas ganas de que me hagas el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; mayo 13 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111597272373731784?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111597272373731784/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111597272373731784' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111597272373731784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111597272373731784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/s.html' title='Sí'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111569864975789646</id><published>2005-05-09T21:16:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:41:59.016-07:00</updated><title type='text'>Taller de novela III: Voces narrativas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ese es el título de la tercera clase. Ya que tenemos el retrato, qué vamos a hacer con él. La voz narrativa viene de una mentalidad, del criterio con el que se quiere presentar la historia. ¿Quién habla? ¿Quién cuenta las cosas? ¿Desde qué punto de vista? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No hay objetividad absoluta. Toda visión es una proyección, por eso jamás conoceremos a un divorciado que haya tenido la culpa del fracaso de la relación. El maestro recomienda las novelas caleidoscópicas: "El cuarteto de Alejandría", "Mientras agonizo", también menciona como referencia lo de Orestes y Climtemnestra. Recuerdo la novela "La mujer de David" que en su momento me gustó mucho. Supongo que mi novela requiere la voz protagonista, aunque sigo confundida en cuanto a si Lorena es la protagonista o no. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se menciona al Narrador Omniscente: que está en todo y tiene capacidad para entrar a la psique del personaje; el Narrador Protagonista, que es al que le suceden las cosas y cuenta todo en primera persona; el Narrador Objetivo, que no es capaz de entrar a la psique del personaje, todo lo ve desde fuera; el Narrador Testigo, que sólo ve las cosas que pasan, intuye, supone, presume; Narrador en segunda persona del singular, que no se usa mucho pero fue un buen experimento de los 60's. Las voces no son ningún problema, desde el comienzo de la novela nos damos cuenta quién está narrando. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En todo esto va la clase y poco a poco me doy cuenta que no entiendo nada; pero igual no tengo ganas de preguntar. Me voy por la tangente, pensando de nuevo en "Frío". Necesito encontrar esos apuntes, darles forma. Ya no puedo seguir perdiendo el tiempo planeando. Necesito hacer cosas aunque en el camino me vaya equivocando. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Necesito continuar. Con mis escritos, con eso necesito continuar. Hoy mismo necesito buscar todos los apuntes para darle forma. Siento que si lo escribo me quedo sin ello. ¿Para qué tantos libros si sólo tengo un par de ojos? ¿Para qué tantas plumas si sólo tengo un par de manos? Me gusta venir porque por lo menos en estos momentos&lt;strong&gt;&lt;em&gt; sólo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; pienso en escribir y en diseñar la cadena que me gustó para las mamás y en la hermosa hermosa chica de rojo con quien bailé el sábado pasado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En medio de todas las opiniones de mis compañeros, de pronto alguien dice que "la emoción es la reacción somática de una idea"; apunto la frase de inmediato, pues me ha gustado mucho. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy hablamos menos que la vez pasada, hasta hay un compañero dormido y faltaron varias personas, las pulseras siguen sin aparecer. Me atrae la idea de ya no volver. En nada he sido constante, por eso no he tenido éxito. Me hace falta un cigarro, como en Las Horas, empezar a escribir está relacionado con encender un cigarro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;MSN Confidential, ¡WOW! de la nada surge el nombre para "Frío", sí, ¿porqué no? se oye bien, son confidencias y ocurrió por msn. Entonces puede ser como una entrevista, darle más voz a mis interlocutores. Suena bien, como experimento, puede ser. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;De nuevo algo interesante me hace volver a la mesa. La autocensura es lo peor que puede haber. ¿Porqué no hablar de sí mismos? Es un buen reto lanzado en la mesa, que me hace volver a la clase. Je, paso más tiempo divagando que poniéndoles atención a mis compañeros. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mi retrato hablará de mí. Eso lo sé. Siento que al escribir cosas me quedo sin nada que contar. Como si pensara en algo muy importante y finalmente lo resumo en dos líneas que además son intrascedentes. Dejo aquí esta relatoría, porque estoy cansada y ya no sé quién soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;LSM; mayo 3 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111569864975789646?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111569864975789646/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111569864975789646' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111569864975789646'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111569864975789646'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/taller-de-novela-iii-voces-narrativas.html' title='Taller de novela III: Voces narrativas'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111569841186283494</id><published>2005-05-09T20:59:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:44:00.726-07:00</updated><title type='text'>Nada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Este fin de semana no he escrito nada. Aunque me pasaron muchas cosas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un sábado en casa, lavando ropa, boleando zapatos , dibujando y ordenando el restirador. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tarde en una reunión que se hizo porque yo la convoqué aunque no tenía intención de asistir. Escuchar a Bosé todo el trayecto, deliciosamente acompañada por cada una de sus canciones. Arrrullar a un bebé. Cantar con mis amigas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Luego al bar, a pasar la noche detrás de una barra (eso merece una relatoría aparte). Amanecí en el Palax, tomando café. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No he escrito una sola línea de la novela que se supone estoy escribiendo. Dice Mr. Mac que no he escrito pero no he dejado de pensar en ello. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Domingo desvelada y super familiar, lidiando con mis sobrinas que pelean eterna y deliciosamente mientras brincan sobre mi cama sin dejarme dormir y reponerme de la desvelada. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No vi la Academia porque decidí salir a cenar con una amiga. Fue una noche de plática sobre escritura. La mamá de Grace está en el hospital. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los proyectos duermen un poco pero no dejo de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; mayo 9 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111569841186283494?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111569841186283494/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111569841186283494' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111569841186283494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111569841186283494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/nada.html' title='Nada'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111544903577882789</id><published>2005-05-06T23:51:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:50:51.656-07:00</updated><title type='text'>Lorena</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tomar un curso de Gestalt la convirtió al mismo tiempo en una mujer más humana y exigente. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A sus 29 años se volvió selectiva, evitando las pláticas futiles y vanales. Centrada en el momento, viviendo el aquí y el ahora, entregada apasionadamente a cada situación que se le presentaba. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Intensa, esa es la palabra que la describe en abstracto. Agresiva y egoísta, así le han dicho en algunas ocasiones. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Piel morena y sonrisa deslumbrante. Esbelta silueta y camaleónica mirada que lo mismo expresaba amor que una crueldad despiadada. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con ella no había términos medios, ni grises ni quizás. Se era o no se era y nada más. Por eso, sus lazos eran definitivos. Sus enojos duraban un momento y sus afectos para siempre. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Incapaz de sentir celos, no entiende el concepto de fidelidad, aunque en cuestiones íntimas es muy cuidadosa de la higiene. No me preguntes, que no sabré decirte mentiras, era uno de sus lemas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Responsable, confiable, muy buena amiga pero no buena pareja. Maneja la escala tonal de las emociones pasando de las lágrimas sufrientes a la sonrisa estridente con suprema honestidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y a pesar de todo hay dos cosas con las que nunca juega: las palabras y las mujeres. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hasta que la conoció y tuvo que reinventarse para reconocerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; mayo 6 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111544903577882789?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111544903577882789/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111544903577882789' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111544903577882789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111544903577882789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/lorena.html' title='Lorena'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111544844859297907</id><published>2005-05-06T23:43:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:51:43.803-07:00</updated><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>¡Qué día tan pesado y largo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo tengo ganas de que me hagas el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejarme hacer y estar en tus brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recibir tu lujuria y tu ternura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejarme hacer y en silencio ser tuya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no te encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dormiré sola, hoy, mientras te pienso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siénteme; siéntelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; mayo 6 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111544844859297907?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111544844859297907/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111544844859297907' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111544844859297907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111544844859297907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/hoy.html' title='Hoy'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111522646873691652</id><published>2005-05-04T09:58:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:52:52.230-07:00</updated><title type='text'>Lluvia</title><content type='html'>Llueve en la ciudad y la humedad llega hasta el centro de mi deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo ansias de tu abrazo, de tus labios recorriendo mi espalda como ninfa sedienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero encenderte, transformarte, poseerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Completa el círculo inconcluso de mi boca entreabierta con tus senos tiernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaríciame y enjuga mi deseo en el arco de tus piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después quédate quieta y ya no hagas nada, que en tus pausas encuentro esta locura que a pesar del frío de la lluvia no tienes idea de cuánto y cómo me calienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; mayo 4 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111522646873691652?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111522646873691652/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111522646873691652' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111522646873691652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111522646873691652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/lluvia.html' title='Lluvia'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111508675223161134</id><published>2005-05-02T18:48:00.000-07:00</published><updated>2006-07-18T07:56:01.783-07:00</updated><title type='text'>Lady in red</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;The Lady in red&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;is dancing with me&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;cheek to cheek&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;There's nobody here&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;It's just you and me&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;It's where I want to be&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;And I hardly know this beauty by my side&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;I'll never forget the way you look tonight&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sencillamente, me encanta esta canción, es de esas que por todo lo que implican se convierten en las favoritas de todos los tiempos. Tiene una magia, una sensualidad y un romance que me enternece y apasiona; pero nunca imaginé que esa noche podría bailarla con una mujer tan hermosa. Por fin, mi sueño se cumplió. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Era algo que siempre había deseado pero cuando tuve la canción no tenía la mujer; cuando tuve la mujer no había la canción y cuando tuve la mujer y la canción por alguna razón no pudimos bailarla. Sin embargo, esa noche todos los factores coincidentes se alinearon para que el suceso pudiera ver la luz. Hasta su disposición y mi atrevimiento. Gracias, también, a la complicidad de René para tocar una canción así en un bar donde casi no tiene nada que ver este tipo de baladas románticas y por ende, cursis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vi cuando llegó al bar. Era inevitable posar los ojos en ella y en todas las cosas pares de su hermoso cuerpo. Cejas amplias, simétricas y cautivadoras. Bonita, fresca y elegante, alta, cabello largo y oscuro; bella, así porque sí. Caminaba con pasos seguros pero pausados. Su perfume era como una caricia etérea. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se necesita clase para lucir un sombrero vaquero con ropa de vestir y ella la tiene. Se necesita valor para llegar sola al bar, con resolución y firmeza y ella lo tuvo. Aunque preguntó por sus amigas, no parecían hacerle falta, se sentó en su mesa acompañada por sus pensamientos; se veía muy bien mientras esperaba. Cruzó las piernas y disfrutó su bebida. Era la encarnación de mi nunca antes encontrada Lady in red. Sencillamente, deslumbrante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dinámica del bar esa noche permitía intercambiar mensajes entre las hasta entonces desconocidas mujeres y porqué no, también entre las amigas de años y parejas establecidas que encontraron un modo romántico y divertido de refrendar su amor. Me acerqué a preguntarle si quería participar; accedió y le coloqué su número. El detalle no pasó desapercibido para quien como yo la había visto desde su entrada majestuosa. Varias solicitaron su número. Entre ellas, tímidamente, yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de sus amigas llegó y con ello su sonrisa brilló. El tiempo se detuvo y se partió en dos: AS y DS. Antes de su sonrisa y después de su sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bar comenzó a poblarse de gente. La música alegró el ambiente. Ella se veía feliz. Yo contaba los minutos pensando si me atrevería a pedir que pusieran la canción, si me animaría a sacarla a bailar y si accedería a mi petición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repartí mensajes, animé a la gente, platiqué con mis amigas. Le envié un mensaje donde le decía lo desesperantemente sensual que lucía. Lo agradeció con una sonrisa. Le comenté lo de bailar. Sí, como no, accedió diplomática. Supongo que nunca pensó que pudieran tocar esa canción en ese bar de corte latino-tropical, pero no contaba con la atención del anfitrión que siempre se preocupa porque sus clientes se la pasen de lo mejor y estaba muy lejos de imaginar que precisamente esa noche yo había llevado un cd con esa canción. Hubo un puente musical y en una pausa de mensajes (para no descuidar el asunto que me ocupaba y por el cual me encontraba ahí) me animé a subir con René y pedirle la canción. Nunca fue más oportuno llevarle el cd tantas veces prometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Discordante en su totalidad con el ambiente, empezó la canción. Los primeros acordes movieron mis pies y me cortaron el aliento. Aún así fui a ofrecerle mi mano para bailar. La magia comenzó a suceder pues, divertida, dijo que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I've never seen you looking so lovely as you did tonight...&lt;/em&gt; Sonreía bellísima. Un montón de recuerdos se agolparon en mi presente mientras la tenía en mis brazos, aspiraba su dulce perfume y congelaba para siempre el brillo de sus ojos. La pista se quedó casi vacía dejando el espacio para nosotros. Una mano en su mano, la otra en su cintura, incapaz de retenerla, sólo compartiendo ese momento, unidas por 3 o 4 minutos danzando en el romance de una canción clásica y deliciosa. Quise platicarle tantas cosas, pero no podía, la timidez y la felicidad me inhibían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I've never seen you looking so gorgeous as you did tonight, I've never seen you shine so bright, you were amazing...&lt;/em&gt; También tuve miedo de ser ridículamente cursi con una dulce desconocida. Toda la tensión y emoción se concentró en mis manos mientras la abrazaba y juntas cantábamos. Quise transmitirle ternura pero sólo me transformé en una de las protagonistas de mi canción favorita. Me encantó vivir ese momento con ella, donde cada palabra se convertía en algo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;The Lady in red, is dancing with me, cheek to cheek...&lt;/em&gt; La canción, la mujer, el momento... Nunca sabes cuándo algo te va a sorprender, nunca sabes cuándo vas a cumplir un sueño... bailar una de las canciones más lindas del mundo con una de las mujeres más hermosas del bar, ¡Qué dulzura, qué ternura y qué suerte! Y tan linda y tan sonriente; sensual, iridiscente, femenina y transparente, linda en su diario vivir, atractiva en la distancia como estrella solitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I'll never forget, the way you look tonight, I'll never will forget the way you look that night...&lt;/em&gt; Ojalá que ella también lo pueda recordar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Mayo 2 de 2005&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111508675223161134?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111508675223161134/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111508675223161134' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111508675223161134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111508675223161134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/lady-in-red.html' title='Lady in red'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111508451050024675</id><published>2005-05-02T18:39:00.000-07:00</published><updated>2005-05-03T09:52:59.343-07:00</updated><title type='text'>Taller de novela II: lo que me temía...</title><content type='html'>Sucedió. El tema nos atrapó a todos en el Taller de novela. El haberme sentado al lado derecho del maestro me confirió el privilegio y la obligación de ser la primera que expusiera su tema. Y todavía no había decidido nada al respecto; seguía con mis tres opciones.&lt;br /&gt;Mi tema es un triángulo amoroso. Así interrumpí el silencio expectante del salón. De inmediato comenzaron los comentarios desilusionados. Mis compañeros fueron el coliseo romano. Que si es un tema trillado, recurrente, presente siempre en la literatura, que si no hay originalidad. El maestro trató de mediar: Falta ver el giro especial que le quiera dar su compañera. Sonreí por debajo de mis nervios.&lt;br /&gt;Cuéntanos, dijo Anteo, ¿son dos hombres y una mujer?, ¿dos mujeres y un hombre? No, le dije viéndole a los ojos y evitando al mismo tiempo las miradas de mis compañeros: somos tres mujeres. Él levantó las cejas en un gesto que aún no sé descifrar. El resto de mis compañeros guardaron silencio. Tan poquito bastó para acallar a los leones del coliseo.&lt;br /&gt;En los triángulos todos deben saber todo, de otro modo no hay tensión. Hay que evitar dar lecciones de moral y destacar el detalle de originalidad. Ok, asiento en silencio incapaz de hablar. De pronto me siento desnuda en medio del salón. ¿No era eso lo que yo quería? No sé si tendré el valor de seguir exponiendo mi tema. Sólo sé que necesito aprovechar el tiempo y exprimir este taller al máximo y escribir mi noveleta con ellos o sin ellos. Me evado y sigo pensando en "Frío". El resto de mis compañeros exponen su tema, claro, ellos son muy originales y no tocan cosas trilladas.&lt;br /&gt;Un matriarcado. Una chica se enreda al exponer su novela. Habla de un personaje que ha inventado y de pronto se confunde al poner adverbios personales. Bueno, sí, el personaje es mi suegra... ¡Oh, oh! comienzo a divertirme. Corazón, tendrás problemas en tu matrimonio.&lt;br /&gt;La señora de enseguida, que comparte mi apellido paterno y la vez pasada trató de establecer un árbol genealógico para encontrar la rama en la cual coincidiésemos expone su inquietud: un romance entre un soldado romano y una chica judía que van a tener sus fajes en el muro de los lamentos. Todo se oye bien, excepto porque en el tiempo en que ella sitúa su historia algunas de las cosas que menciona todavía no tenían lugar ni concepto. Me parece una historia grata pero enredada.&lt;br /&gt;El hombre a su lado, tiene una amiga con múltiples personalidades y quiere hablar sobre ella; lacónico no dice una sola palabra más. El universitario que siempre dibuja cosas extrañas en su libreta escribirá sobre el secuestro del "reparador de sueños". Lo enuncia como si todos supiésemos de qué está hablando. ¿Qué es un reparador de sueños?, me animo a preguntar puesto que parece ser que soy la única que no ha entendido de qué habla. No, no soy la única pero soy quién sí se avienta a preguntar. El chamaco, pone cara de incredulidad y me voltea a ver mientras que en su mirada puedo leer "además de pérfida y lesbiana, ignorante" y me contesta con una sonrisa cínica haciendo exactamente una de las cosas que más me molestan en el mundo: responderme con una pregunta. "¿No has oído &lt;em&gt;la&lt;/em&gt; canción de Silvio Rodríguez?"&lt;br /&gt;¿&lt;em&gt;La &lt;/em&gt;canción?, contesto instalándome en el cinismo que él inauguró, ¿es que sólo tiene una? Ríe y ríen todos, yo no. Sigo viéndolo con cara de pregunta. Entiende la mirada inquisidora. "Hay una canción de Silvio que habla de un reparador de sueños...lo secuestra una banda y yo hablaré de eso..." Ok, gracias, le digo en voz alta, mientras en silencio expreso el infaltable &lt;em&gt;por eso te dejaron.&lt;/em&gt; Vaya, pudo ser peor, pudo hablar del destino del unicornio azul.&lt;br /&gt;Un obispo nunca llegó a la capilla del pueblo, donde todos lo esperaban y se la pasaron haciendo los preparativos para el evento. Me gusta el tema y me encanta la manera tan estructurada y amena que tiene mi compañero de exponerlo. Suena muy, muy bien.&lt;br /&gt;De pronto me pierdo en mis pensamientos y pienso en "La Academia". ¿Y si esto fuera así?, ¿Y si se cada martes uno de nosotros saliera expulsado?, ¿Y si hubiera un rating para la literatura? No soy nada original y me sorprende la sincronía con gente desconocida, pues justo después del compañero del obispo que nunca llegó, el compañero de al lado dice que siente que está en el reality de Azteca. Comienzan a imitar a los críticos y otra vez nos vamos por la tangente.&lt;br /&gt;Reanudamos la exposición de temas. La vida de una mujer a través de las estaciones del metro. Un italiano que se enamora de una mujer que reencarna en un delfín. Historias de tres mujeres que luchan en lo cotidiano. Un desdoblamiento de personalidad, de lo más espiritual a lo más mundano. Mutilación de brazos a los obreros para abaratar la mano de obra (asunto que a nadie le quedó claro). Un individuo perverso cuya única satisfacción era correr maratones. Una chica que tiene un romance con su jefe y problemas en su trabajo debido a lo mismo, además el jefe es casado (como lo dije antes, temas sumamente originales, nada trillados). Una madre soltera que sacó adelante a sus once hijos. Los romances de Cuauhtémoc, no, no Galilea Montijo, sino los romances de las tribus y situaciones prehispánicas. Sólo de escuchar los nombres me parece complicado... Cuitlacoche, Cuitláhuac, Cuitaquilos...&lt;br /&gt;Me percato que todos los hombres evaden hablar de ellos mientras que para las mujeres escribir es una proyección. Ellos inventan, las mujeres relatan su vida. ¿Será el talento para crear o la evasión de lo personal?, ¿será vanidad o tendrá validez literaria? Siempre nos involucramos...&lt;br /&gt;Hay que dejar las entrañas en lo que escribamos, sin importar el tema. Soltar la neta, dejarse ir, olvidarse de la censura. Entre más personal sea el escrito más auténtico es. Como dice La Agrado, "Auténtica es aquella persona que más se acerca a lo que ha soñado de sí misma". Así quiero ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; 3 de mayo de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111508451050024675?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111508451050024675/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111508451050024675' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111508451050024675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111508451050024675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/taller-de-novela-ii-lo-que-me-tema.html' title='Taller de novela II: lo que me temía...'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111505095445130569</id><published>2005-05-02T09:12:00.000-07:00</published><updated>2005-05-02T11:57:15.023-07:00</updated><title type='text'>Taller de novela II</title><content type='html'>Yo voy a escribir una novela. Sí, de las peripecias que tienen lugar los martes cuando tengo mi clase. Todo se conjugó para que llegase a tiempo pero un poco tarde, esto es, llegué a la hora justa pero ya estaban ahí gran parte de mis compañeros. Entonces me senté a la derecha del profesor, frente a ellos y ellas. Me vino a la mente eso de que según la posición en la que te colocas es tu temperamento. Dada mi ubicación me autocoloqué de líder. ¿Me? Válgame, a pesar de la prisa, del cansancio y de los pendientes, llegué y me instalé en posición privilegiada; quizá así ocurre en la vida. El que llega al final se instala sin importar la permanencia de los demás. El lugar estuvo disponible desde siempre pero nadie lo había querido tomar.&lt;br /&gt;Pensé también en mi dedicación, en la puntualidad, en la disciplina.&lt;br /&gt;Somos menos que la vez anterior. ¿Desertores o faltistas? ¿Desertaré?&lt;br /&gt;La clase transcurre. Dice Anteo que los personajes se muestran en relación con el diálogo. Debemos evitar dar lecciones de moral. Que los personajes se presenten por medio de sus acciones. Pos sus hechos los conoceréis...&lt;br /&gt;Se recomienda seguir la estructura clásica: principio, antecedentes, protagonistas, conflicto (antagonista), resolución y final (abierto/cerrado). No existen los personajes absolutos: hasta el más malo tiene algo de bueno.&lt;br /&gt;En la cotidianeidad existen temas profundos. Debajo de la mesa de estudio se puede estar tejiendo el mundo. Sí, con imaginación.&lt;br /&gt;Hay que poner atención a las voces narradoras, dice el maestro, mientras yo me dejo ir sobre las costuras de una blusa de manta que deseo clonar. Algún día haré algunas y les bordaré diseños singulares. Necesito bajar de peso para lucirla en su totalidad.&lt;br /&gt;La voz narradora puede ser protagonista, omniscente, objetiva o testigo. Es quien presenta el relato. Los narradores protagonistas están en todo; me gusta ese tipo de voz. ¿será el momento de mencionar que no sé armar diálogos?&lt;br /&gt;Parece clase de arquitectura. Entre menos es mejor. Cuatro o cinco personajes son demasiados.&lt;br /&gt;Me gusta identificar las barreras intelectuales. Yo también las tengo. Todos prefieren, preferimos, hablar de lo que se ha leído, presumir las películas que se han visto, rememorar historias. Todo es preferible antes que soltar la neta. Me aburro.  Me quedo en silencio escribiendo en mi libretita y en mi agenda. ¿Estaré desconectada o me estaré volviendo exigente? ¿Estar en contacto conmigo me ha beneficiado en algo? ¿Tengo talento o sólo soy una chiflada que cuenta sus historias? ¿Alguien pagaría por leer mis cuentos?&lt;br /&gt;Mientras escribo dibujo varias veces el número 9. Nunca he podido hacerlo como Marisa. Ni el 9 ni el 7. ¿Sirve de algo dibujarlo igual, sirve de algo no poder hacerlo? ¿Porqué siempre vuelve a mí aún en los contextos menos esperados? ¿Y si exploro la posibilidad del borrador de "Frío" como un diálogo de dos personas, dándole voz a mi interlocutora? Creo que es una buena idea.&lt;br /&gt;Mis compañeros siguen hablando. De cuando en cuando me reintegro aunque no me ido del todo. La tarea para la próxima clase es: escoger el protagonista y hacer un retrato del mismo con los rasgos morales, emocionales y físicos. ¡Zaz! ¿Quién es mi protagonista? ¿Lorena, Soledad o Montserrat?&lt;br /&gt;Aterrizar al protagonista, esa es la prioridad; tiene razón el maestro, ni hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena Sanmillán; mayo 2 de 2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111505095445130569?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111505095445130569/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111505095445130569' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111505095445130569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111505095445130569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/05/taller-de-novela-ii.html' title='Taller de novela II'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111449070456131192</id><published>2005-04-25T21:16:00.000-07:00</published><updated>2005-04-25T21:45:04.563-07:00</updated><title type='text'>Palabras viajeras</title><content type='html'>De mi corazón pasaron a mi cerebro. Luego se convirtieron en garabatos en mi libreta de apuntes. Emigraron a la pantalla de mi computadora. Durmieron ahí el sueño de los justos hasta que las empecé a compartir, en el blog, por mails, por el msn y al imprimirlas.&lt;br /&gt;Luego me decidí a formarlas en un libreto. Las llevé a la impresora. De ahí a la imprenta a que las leyesen y engargolarlas. Partieron entonces a México, ida y vuelta a lo de Derechos de Autor. Regresaron, triunfantes, orgullosas.&lt;br /&gt;Fuimos un sábado a que las cortaran para que quedasen al tamaño que eran requeridas. Se instalaron en la cajuela de mi coche. Fuimos de visita a casa de mi tía, a casa de mi hermana. Recorrimos la ciudad varias veces. Hasta fuimos al consultorio mientras esperábamos a la dentista.&lt;br /&gt;Les conseguí una portada. No es la gran cosa pero quedó como la imaginaba. Entonces mis niñas comenzaron otra travesía hacia su destino.&lt;br /&gt;De Monterrey partieron rumbo a Saltillo; de la tierra de los sarapes se fueron a Chicago, hicieron escala en Cincinnati por unas horas y partieron después a Nueva York. Y sin pasaporte, sin mica y sin identificación. Hermosas hermosas hermosas abriéndose paso entre las ciudades que esperan conquistar.&lt;br /&gt;Entonces tomaron aliento y cruzaron el charco. Aterrizaron en Suiza. Válgame, son más viajeras que yo. De Suiza a Bruselas. Ojalá se den el tiempo y se tomen una buena cerveza. Bruselas-París, suena tan poético que no quisieron perdérselo. De la Ciudad Luz se van a Barcelona y por fin llegan, llenas de esperanza a la ciudad mediterránea.&lt;br /&gt;Ojalá sean leídas; ojalá sean valoradas. Quiera la magia que se puedan compartir. Que la luna de Roz ayude a conseguir que este sueño se pueda cumplir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Abril 26 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111449070456131192?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111449070456131192/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111449070456131192' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111449070456131192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111449070456131192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/04/palabras-viajeras.html' title='Palabras viajeras'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111445954753164366</id><published>2005-04-25T13:01:00.000-07:00</published><updated>2005-04-25T13:05:47.533-07:00</updated><title type='text'>Hipócrita</title><content type='html'>Hipócrita. Falsa. Así me digo cuando me veo en el espejo. Quesque me mortifica mucho lo de mañana. Quesque me la he pasado pensando y la verdad, la real verdad es que ni siquiera he buscado el borrador de ninguna de mis tres historias -o histerias-.&lt;br /&gt;Mientras tanto, sigo dibujando el consultorio, buscándole opciones y hasta una maqueta voy a fabricar. Voy de nuevo a zambullirme en mis interiores para ver qué es lo que puedo encontrar.&lt;br /&gt;Lorena, qué falsa, anda ya, ponte a trabajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Abril 25 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111445954753164366?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111445954753164366/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111445954753164366' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111445954753164366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111445954753164366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/04/hipcrita.html' title='Hipócrita'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111439638995070412</id><published>2005-04-24T19:18:00.000-07:00</published><updated>2005-04-24T19:38:20.550-07:00</updated><title type='text'>Un puñado de letras</title><content type='html'>Juego con mi celular esta noche de insomnio. Es pequeñito, sirve cuando le da la gana, consume su saldo demasiado rápido y tiene un problema para dar por terminadas las llamadas de tal suerte que me he metido en problemas por comentarios desafortunados en tiempos indebidos. Me cabe perfectamente en la mano. Me gusta la cuestión de los mensajes de texto.&lt;br /&gt;Extendí la mano y abrí mi corazón con un mensaje sincero pero desafortunado. Un puñado de letras que no sirvieron para unirnos, sino para separarnos. Aquella noche también tenía insomnio y nada parecía calmarme, excepto expresarme.&lt;br /&gt;Como si enamorarse fuera delito, como si quererte fuera un insulto. Ni una respuesta te merecí; excepto un silencio lleno de interrogantes.&lt;br /&gt;Un puñado de letras y un frío y absurdo silencio por respuesta. Y aún te extraño, como si este sentir valiera la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Abril 24 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111439638995070412?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111439638995070412/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111439638995070412' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111439638995070412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111439638995070412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/04/un-puado-de-letras.html' title='Un puñado de letras'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111438529184279718</id><published>2005-04-24T16:19:00.000-07:00</published><updated>2005-04-24T19:14:08.186-07:00</updated><title type='text'>Temas y temores</title><content type='html'>Yo voy a escribir una novela. No dejo de recordar las palabras del maestro. Suenan muy bien pero engendran una responsabilidad enorme. Tengo miedo. Qué raro, entre más me acerco a lo que quiero más lejos me siento y más confundida.&lt;br /&gt;Me he pasado la semana pensando. No encuentro un buen tema y peor aún, de encontrarlo no sé cómo exponerlo.&lt;br /&gt;Lo primero que viene a la mente es obvio. La noveleta que comencé aquella noche que lloré en la oficina de Tono. "El tema es, compañeros, que tuve una relación extracurricular mientras mi pareja estudiaba un doctorado en el extranjero; la relación se me fue de las manos espantosamente. Cuando me di cuenta, ya estaba involucrada de más en algo que siempre estuvo condenado al fracaso. Por otro lado, la chica se enamoró de un cuate mío y se quedó con él. Me quedé sin aventura y sin amigo y con el corazón partido. En medio de todo, la inmerecida comprensión de mi pareja. Por ella es que vale la pena escribirla, porque ella es el personaje más bonito y rescatable de toda esta historia". No sé cómo exponer el tema. Necesito escapar de mi autocensura o no iré a ningún lado. Esta es una buena historia.&lt;br /&gt;Escribir con verdad equivale a mostrarse como eres, con esas variantes oscuras que tienes en tu interior. Me cuesta trabajo aceptarme imperfecta aunque debiera sentirme orgullosa de haber motivado el amor que recibí. Mi temor es expresar mi vulnerabilidad.&lt;br /&gt;Mi segunda opción, sólo por enumerar pero sin orden de importancia, es la carta aquella que le escribí a Claudia y que no sé si le llegó o no. Todo ese camino, toda esa decisión y el dejarle el final al destino que fuese él quien determinara cuál de las dos enviarle. ¿Te llegaría? ¿Cómo enterarme de qué leíste? Tu respuesta me queda muy clara, pero me encantaría saber cuál de las dos leíste... ésta es también una buena historia, pero temo perderme entre recuerdos y abrir una herida que he escondido por mucho tiempo.&lt;br /&gt;La tercera opción, es la presencia de Marisa en mi vida. La deliciosa enfermera que me ayudó a encontrarme con mi esencia. Ese vértigo por descubrir la posibilidad... las reflexiones, todo ese viernes lleno de pensamientos, el lunes siguiente, la vida siguiente... Esta es una buena historia, pero temo no saberla tratar, no saberla plasmar con todo lo emotivo que trasciende mi técnica narrativa. Así me encuentro hoy, entre temas y temores.&lt;br /&gt;No sé si le temo a las letras o me temo a mí, pero con todo y todo, yo voy a escribir una novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Abril 24 de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111438529184279718?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111438529184279718/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111438529184279718' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111438529184279718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111438529184279718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/04/temas-y-temores.html' title='Temas y temores'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111411106510815308</id><published>2005-04-21T11:32:00.000-07:00</published><updated>2005-04-21T12:17:45.113-07:00</updated><title type='text'>Cuidarte el alma...</title><content type='html'>No exagero si digo que escuché esta canción de Chayanne más de cien veces en el coche de María. Era un jueves santo y en lugar de la visita a los siete templos nosotras acudimos a los siete centros comerciales en la búsqueda del mejor precio para un televisor de muchas, muchas, muchas, muchas, muchas pulgadas.&lt;br /&gt;De  Valle Oriente al City Club, ida y vuelta y del City Club casi hasta el aeropuerto. Sólo nos faltó ir a Escobedo para completar la estrella geográfica en el recorrido. Todo el tiempo escuchando la canción. Cantando, además, acompañadas por el aliento de quien ha comido un pescado al mojo de ajo al mediodía. A la hora de la comida no hay ningún problema, lo verdaderamente simpático ocurre por la tarde, cuando no es sólo el aliento sino que además el cuerpo comienza a transpirar las especias que ha ingerido. Obviaré comentar las otras formas que tiene la digestión de manifestarse. Y no es que el ajo sea desagradable, sólo es muy intenso. Quizá eso me sirva para definirme: no soy desagradable, sólo soy intensa.&lt;br /&gt;María compró su tele. Feliz. Seguimos cantando la canción decenas de veces de regreso a su casa por Constitución. La avenida se convirtió en una autopista para las emociones. Cada quien perdida en sus pensamientos compartiendo la canción. Cantando siguiendo nuestra propia partitura, superando a Jolette desde luego. Cada quien en lo suyo y sin embargo compartiendo gratamente el momento.&lt;br /&gt;Me encantó la canción, totalmente. Es tan poética, tan romántica. Mirar en el silencio. Dibujar una escena de los sueños. Mirar la luna al mismo tiempo. Contar un día más. Me encantó, por la desesperación y pasión que le imprime Chayanne. Por la ternura de la frase "cuidarte el alma". Como ya lo he dicho, a veces es fácil acostarte con alguien, lo difícil viene cuando quieres dormir a su lado para cuidarle el alma.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Es que me gusta tu cara, me gusta tu pelo. Soñar con tu voz cuando dices te quiero. Me gusta tu risa, me gusta tu boca. Me gusta creer que por mí tu estás loca.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Ya tengo la canción, ya tengo el sentir. Sólo me falta con quien poderlo compartir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Lorena Sanmillán; Abril 21 de 2005&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111411106510815308?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111411106510815308/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111411106510815308' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111411106510815308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111411106510815308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/04/cuidarte-el-alma.html' title='Cuidarte el alma...'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111403638472289517</id><published>2005-04-20T17:32:00.000-07:00</published><updated>2005-04-20T15:33:04.723-07:00</updated><title type='text'>Taller de Novela I</title><content type='html'>Yo voy a escribir una novela. Según el maestro, esa es la frase más importante que todos debemos tener en la cabeza.  Suena bien. Suena muy atractivo, imperativo y realizable.&lt;br /&gt;Si a escribir se aprende escribiendo, supongo que a vivir se aprende viviendo y como dice Roffiel, los dolores se acaban doliendo.&lt;br /&gt;Sentada en esa mesa, mientras sucedía mi primera clase de pronto vinieron a mí unas frases sueltas: "Lo más fácil fue acostarme contigo, cuando quise conquistarte comenzó la dificultad. Tan sencillo compartir un vaso de agua, lo que no supe fue apagar tu sed. Supe quitarte el frío aquella noche que temblabas pero no pude abrigar tu alma". Me gustan las frases. Quisiera tener la certeza de saber a quién le escribo.&lt;br /&gt;La novela tiene un fin estético, no precisa de un mensaje; continúa el maestro su exposición, mientras yo divago observando a mis compañeros y escribiendo todo esto en mi libreta multicolor. Somos 27 en esta primera sesión. Una de las cosas que me llama la atención del grupo es que ningún miembro del grupo utiliza ninguna -ninguna- de las famosas, caras y populares pulseras amarillas, rosas, rojas, negras. O a los intelectuales no les gusta ese rollo, o no les asusta el cáncer, o les pasan esas cosas de noche, o son un mercado de oportunidad para venderles una café (la pulsera de la cultura) o de plano -y esto es lo más probable- no tienen dinero para comprarse una pulsera de ningún color.&lt;br /&gt;Me doy cuenta que varios compañeros han venido a presumir su biblioteca y lo leído.  Se supone que eso es lo deseable. Lo extraño sería que no hayan leído nada. Aunque tampoco es necesario leer para escribir. Bastaría saber contar las cosas y desde la perspectiva personal encontrar el punto inédito de asombro dentro de la rutina cotidiana que haga que nuestro relato sea extraordinario aunque sólo hablemos de aquella tarde en que saboréabamos un elote desgranado en La Purísima de la mano de alguien que amábamos. Allá y entonces.&lt;br /&gt;Insisten es escribir como...escribir como... no, compañeros no, yo no vengo aquí a escribir como nadie, yo vengo aquí a escribir o intentar escribir como Lorena Sanmillán, nada más. Me quedo callada con el comentario en la lengua, recordando lo dicho ayer por María. Ok, voy a intentar no decir nada. Me cuesta trabajo permanecer callada, pero lo logro.  Supongo que basta con que yo lo interiorice y además lo practique.&lt;br /&gt;Recordar a María, también me hace recordar su negativa de subir a volar mi cometa en el asta bandera. Otra persona que no ha querido acompañarme. Basta. Alguien más que dice que no. Iré sola. Me tengo a mí. Si luego lo quiero compartir, se los escribo y ya.&lt;br /&gt;Tengo mucho mucho sueño. Pasé muy mala noche revisando tareas, preparando la clase y redibujando el consultorio. Necesito organizarme. Me da ilusión recibir mis escritos encuadernados mañana.&lt;br /&gt;Esto es parte de lo que pienso mientras oigo sin escuchar el intercambio de opiniones entre el maestro y mis compañeros. De pronto dice algo que le sirve para cerrar la clase y con ello mi libreta de apuntes: Escribe con verdad y lo que hagas va a estar bien, va a ser auténtico porque viene de tu alma, del fondo de tu ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena Sanmillán; Abril 20 de 2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111403638472289517?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111403638472289517/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111403638472289517' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111403638472289517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111403638472289517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/04/taller-de-novela-i.html' title='Taller de Novela I'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-111340365480393395</id><published>2005-04-13T06:52:00.000-07:00</published><updated>2005-04-14T11:05:10.226-07:00</updated><title type='text'>Baby doll</title><content type='html'>¿Me permites compartirte una fantasía? Después de la intimidad contigo y de todas las cosas que sin permiso y con algo de brusquedad realicé sobre tu cuerpo te puede sonar hasta de mal gusto que ahora solicite humildemente autorización para compartir algo más. Pedirte permiso es conferirte autoridad y eso suena tan sexy como excitante.&lt;br /&gt;Envejeciendo sobre una maleta tengo un baby doll -color marfil- sin estrenar. Quiero que me lo veas puesto y sobre todo, quiero que me lo quites presa de tu ansiedad.&lt;br /&gt;Vierte sobre mí la urgencia de tu violento deseo y déjame hacerme la difícil. Bajaré la mirada y fingiré algo de vergûenza mientras tú supuestamente me convences de lo que ahora estoy imaginando. Háblame, háblame, háblame, que tus palabras serán la llave que te conduzca hasta mi humedad.&lt;br /&gt;Desabotonaré tu camisa y arañaré tu espalda. No te miraré. Besaré tus hombros mientras dejo que tus manos anden por mi cuerpo. Domíname y con tus manos recias llévame hasta tu pubis. Hincada frente a ti, hunde mi cabeza en tu entrepierna. No sabes cuanto me inundo al pensarlo.&lt;br /&gt;Tómame por la cintura y voltéame. Muerde mis hombros, mi espalda, mis costados. Pégate a mí y danza en mi trasero siguiendo tu propio ritmo. Lléname de tus suspiros, de tus jadeos, de tus gritos. Abre mis piernas e intérnate en ellas. Llévame hasta ese sillón donde aquélla vez me aventaste. Muévete sobre mí, acercándote y alejándote, enloqueciéndome. Háblame, háblame, háblame, libérate y dímelo. Saca de ti esa fantasía que te imaginas realizar sobre mi cuerpo y que no siempre dices con todas sus palabras. Entra en mí, sin advertírmelo...llévame hasta ese punto donde me volveré toda fragilidad y entonces seré tuya desde mi escondida feminidad.&lt;br /&gt;Eso te ofrezco, ¿lo quieres intentar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Abril de 2005&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-111340365480393395?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/111340365480393395/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=111340365480393395' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111340365480393395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/111340365480393395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/04/baby-doll.html' title='Baby doll'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110907616659213926</id><published>2005-02-22T06:42:00.000-08:00</published><updated>2005-02-22T04:42:46.593-08:00</updated><title type='text'>Nicotina y Cafeína, tenemos que hablar</title><content type='html'>Algo tenemos qué hacer ustedes y yo. Nicotina, tengo el triste deber de informarte que no podemos seguir nuestra relación esporádica que se está convirtiendo en cotidiana. Me gusta que me acompañes pero sé que en el fondo me haces daño. Ya sabemos que a mi estudio no puedes entrar y no quiero volver a sentir por ti esta ansiedad. No, no insistas, aquí no vas a entrar.  Hay ciertas reglas qué cumplir dentro de nuestro amasiato singular. Tú eres la mujer de la calle, la que no llevo a mi estudio, la que no entra en mis momentos más importantes de intimidad cuando estoy conmigo misma (y no hablo de Autosexualia).&lt;br /&gt;Te instalaste como un reflejo condicionado desde que vi &lt;em&gt;Las Horas.  Kidman/Woolf&lt;/em&gt; se ve preciosa y femeninamente intelectual cuando enciende su cigarro y se pone a escribir y allá voy a imitarla en un gesto por demás pueril. Se trata de disfrutarte en nuestros encuentros, sobre todo si te perfumas de menta, no de necesitarte hasta cambiar el estado de ánimo si no estás. Entonces racionaremos nuestros encuentros, vamos a tener horarios, lugares y momentos. Quiero que seas algo grato y no un vicio de ratos.&lt;br /&gt;Y ahora tú, Cafeína, la del café café no la de las demás bebidas.  Excítame sólo lo necesario para echarme a andar. Déjame dormir, también quiero descansar. Vamos a organizarnos, a planear nuestros encuentros. Ustedes son las mujeres más dulces para tenerlas en un trío, aunque más bien es un cuarteto, Nicotina, Cafeína, Escritura y yo. Todas unidas en la búsqueda del placer ulterior. Tenemos que hablar, nos tenemos que organizar. Quiero vivirlas sin morir en el intento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LSM Febrero 2005&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110907616659213926?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110907616659213926/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110907616659213926' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110907616659213926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110907616659213926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/02/nicotina-y-cafena-tenemos-que-hablar.html' title='Nicotina y Cafeína, tenemos que hablar'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110907500974609035</id><published>2005-02-22T06:23:00.000-08:00</published><updated>2005-02-22T04:23:29.750-08:00</updated><title type='text'>Brazos de Sol</title><content type='html'>Saber dónde estás y cómo estás, quisiera, si te acordaras hoy de mí. Decir te quiero y decir amor no significa nada, las palabras sinceras las que tienen valor son las que salen del alma. Puedo ponerme cursi y decir que tus labios me siguen sabiendo igual que los labios que beso entre sueños... puedo ponerme digna y decir toma mi dirección, cuando te hartes de amores baratos de un rato me llamas. ¿Cómo demonios fui a enamorarme de ti si sólo buscaba alguien que me hiciera sentir y vibrar? Te convencí con la frescura de un qué más te da y hoy te receto un nos ata nuestro pasado y algún papel, no me olvidarás tan fácilmente, antes de irte, piénsalo bien.&lt;br /&gt;Y llegué a pedirte que en nuestra intimidad las cosas sucedieran despacito, suavemente, en cámara lenta, en voz baja, susurrando, convenciéndote de que me dejaras llegar al puerto de tu mar abierto mientras sólo te decía palabras de amor sencillas y tiernas. Y quería andarte paso a paso recorrerte como hiedra. Al cielo le robé una estrella, al prado una rosa tan bella y al tiempo le pedí un momento contigo para poderte amar. Tengo una noche guardada para ti.&lt;br /&gt;Y esa noche estabas ahí alterando la tranquilidad en mí. Tus ojos parecían dos lunas de un tapiz.  Tan distante, tan fría, tan bella, enigmáticamente perfecta.  Y es que llegaste tú, con tu sonrisa, vistiéndome de amor, matando prisas.  Te ofrecí mis horas y las pudiste romper, y las llenaste igual de llanto y de miel. Y ahora despierto en las noches y no te puedo encontrar y vieras qué pequeña me siento cuando tú no estás. Una hoja en el viento, un poema más.&lt;br /&gt;Voy tratando de cambiar mis impulsos sobre ti pues ahora ya no tiene ningún caso sentir todo esto y vaciar en estas letras lo ridícula que me siento con todo este titipuchal de recuerdos. Nunca notaste cómo temblaba a tu lado con la posibilidad de un beso. Nunca fuiste capaz de ver como humillaba la mirada al sentirme descubierta en mi fragilidad. Nunca, ¿porqué te amé? ¿porqué dejé lo que tenía? Tú que no me quieres, yo que no te creo más y al final pobre de mí, estoy amándote a rabiar. Como nunca, como nadie, amándote, con la fuerza de los mares, amándote. Fuiste un trozo de hielo en la escarcha. Todo el tiempo que pasé junto a ti dejó tejido su hilo dentro de mí.&lt;br /&gt;Mas de pronto estoy tan sola y sólo en ti puedo  pensar. Me he dado cuenta que después de esa noche catártica nunca te he llorado. Quizá por eso nunca te he sacado. No sabes cuánto he escrito y cómo te he maquillado.  Como yo te amé, jamás te lo podrás imaginar, pues fue una hermosa forma de sentir. Un amor como el mío, no podrás arrancarlo de ti, así como así y echarlo al vacío.&lt;br /&gt;Amada mía, adúltera, mi gran amor, mi niña mimada, date la vuelta y óyeme: o tú o nada. Alguna vez, en algún momento de la historia no hubo frase más sincera y más cierta. O tú o nada, dearest. O tú o nada. Hoy quiero volver a regalarte palabras y decirte cosas al oído, ser tu manta cuando tengas frío.  Quédate con mi luna en tu órbita ¿para qué me hace falta a mí? Fue sencillo enamorarse, tan sencillo. Tan estúpidamente silencioso que cuando me di cuenta ya estaba derramada por ti. Todo termina en siempre tu nombre. Mira en que absurdos anda mi vida que de nuevo ha regresado a ti. Ya basta.&lt;br /&gt;El reloj de cuerda suspendido, el teléfono desconectado, en una mesa dos copas de vino y a la noche se le fue la mano. Afuera está lloviendo amor, aquí no sopla el viento ven. Más allá del deseo estuviste tú, tendida con los muslos como alas abiertas dispuestas al vuelo excitando mi cuerpo y mi alma disfruté mucho ser tu primera vez, ser quien te hizo mujer, mujer con otra mujer, porque lo demás ya lo habías hecho mucho más de una vez y no me importó. No sabes cómo me ha calado después tu currículum. Seguro es vanidad de no ser la definitiva. Seguro es amor propio por quedar descartada en tu elección. Dime que sí no me hagas pensar que me enamoré y que en realidad aún me duele y me importa lo que hagas o dejes de hacer con tu vida y tu vagina.&lt;br /&gt;Y tan sólo se me ocurre amarte. El caer en aras de tus labios es llegar cansado y reposar quedarme en tus rincones.  ¿Cómo decirte que me has ganado poquito a poco? Tú, que llegaste por casualidad. Qué locura, hasta donde me llevó ser lanzada. Hasta donde me llevó atreverme. Está bien, dearest, no seré injusta. A tu lado también viví momentos gratos, limitados pero gratos. No puedo más, necesito ir más lejos más rápido y alto sin rumbo fijo y tu méndigo recuerdo llega a anquilosarme en mi pasado.&lt;br /&gt;No arriesgas nunca el corazón siempre adelante la razón, robas mis fantasías con tu voz. No sé porqué te quiero, será que tienes alma de bolero. Soy sólo un pájaro perdido que vuelve desde el más allá, a confundirse con un cielo que nunca más podré recuperar. Adiós, adiós, princesa, espero que hayas hecho lo mejor. Yo jamás me voy a hundir en una lágrima por ti.  Aunque yo sienta que muero porque todavía te quiero pero ese ya es mi problema. Y cada vez más tú y cada vez más yo sin rastro de nosotros. Hoy estoy pidiendo que a pesar de todo seas feliz. Hoy he salido de ti y entre lágrimas vi romperse el firmamento.&lt;br /&gt;You'll always be beautifgul, in my eyes. Y no me importa que digan que está trillado esto de hacer cuentitos hilando canciones de amor. Esta madrugada estoy en los brazos de Sol.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110907500974609035?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110907500974609035/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110907500974609035' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110907500974609035'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110907500974609035'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/02/brazos-de-sol.html' title='Brazos de Sol'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110906780849185187</id><published>2005-02-22T04:30:00.000-08:00</published><updated>2005-02-22T02:41:07.526-08:00</updated><title type='text'>Las ciudades</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Y estuve a punto, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de cambiar tu mundo, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;de cambiar tu mundo, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;por el mundo mío&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;María Dolores Pradera&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ojalá las decisiones de la vida, especialmente de la vida amorosa fueran tan sencillas como abordar un autobús en la Central Camionera. ¿Veracruz, Reynosa, Monterrey? Quizá al final así son las cosas. Si metafóricamente nos concibiéramos como una ciudad, entonces el destino dependería del dinero y la intención. El dinero puede llegar a gobernar hasta donde llegas pero la intención y los significados determinan cuánto tiempo te quedas ahí.&lt;br /&gt;En este ensayo de fantasía, conoces tu ciudad porque en ella has crecido. Ha sido el escenario en el cual se ha transformado tu vida. De pronto la ciudad te queda pequeña y empiezas a buscar algo más. Se apodera de ti un Diseñador Urbano. Arreglas, hermoseas la ciudad para compartirla, para recibir visitantes distinguidos o simplemente es tu vanidad que requiere tenerla en buenas condiciones para ti misma. En algún momento asumes que es necesaria una gira para que conozcan tu ciudad sobre todo si ésta &lt;em&gt;es un cenzontle que busca en donde hacer nido.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Vas a la Central de Autobuses. Observas los posibles destinos. Compras tu boleto, porque quieres marcharte, necesitas moverte o expander horizontes. Te vas a otra ciudad. El mundo es demasiado para permanecer en un solo lugar. Tienes ansias de conocer y de que te conozcan. Quieres trascender. Ese lugar que conozcas transformará tu forma de pensar. Dejarás el pasado atrás si lo que conzocas te nutre o volverás a donde estabas si descubres que no era lo que tú necesitabas.&lt;br /&gt;Abordas el autobús llena de ilusiones. Dices que vas a hacer tal y tal cosa. Dices que no esperas nada. Dices que lo que venga es ganancia. Llegas al municipio, ciudad, país o continente. Todo es nuevo, todo te llama la atención. Te gusta y te gusta mucho. Te llena el ojo, supera tus expectativas, aunque hayas dicho que no tenías ninguna. Si es París, no sabes describir lo que sentiste la primera vez que viste la Torre Eiffel; si es Madrid, sucede lo mismo con La Puerta de Alcalá; si es Monterrey te enamorarás del Cerro de la Silla; si es México, de inmediato adorarás el Ángel de la Independencia.&lt;br /&gt;Así vivirás hasta que te la acabes. Exprimirás la ciudad hasta que vuelvas a sentir lo mismo, las mismas ansias. Entonces te molestará el olor del Metro de París, lo cosmopolita de Madrid, el calor de Monterrey y el tráfico de México. Y a mudarte de nuevo a ver qué ciudad te complace. No asumes que te falta madurez para vivir las cosas como son. No te percatas que es tu capacidad de adaptación la que está en juego. No te das cuenta que la insatisfecha eres tú. Y tomas otro autobús en la búsqueda de la tranquilidad.&lt;br /&gt;También pasa que luego viene alguien a conocer tu ciudad. A veces es respetuosa de lo que encuentra y deja las cosas intactas, sólo se limita a observar. Habita el espacio pero no se funde con él. Otras veces es un gran complemento, paisajista innata le da forma a tus arbustos para decorar tu particular macroplaza convirtiendo aquello sin orden en algo mucho más hermoso que los jardines del Palacio de Versalles. En las más dramáticas ocasiones es una tromba que azotó la ciudad casi borrándola del mapa. Y te queda el proceso de reconstrucción para ti sola. Te quedas inerme, desolada, te sientes vulnerablemente incapaz de volver a levantar el imperio que habías formado.&lt;br /&gt;Mas hay que seguir. Las ciudades tienen su dinámica existencial. Coexisten para que la vida tenga donde desarrollarse. Sin ciudades no hay historia. París fue una hermosura; Madrid se inscribió para siempre dentro de lo mejor de mi vida. Veracruz no alcancé a conocerla y a Reynosa no tengo nada qué ir a hacer. Me queda Monterrey para hacer arquitectura, sabiendo que este proceso no admite cobardía. El privilegio de ser arquitecta tiene que ver con atreverse a modificar el paisaje de acuerdo al sentir y al pensar.&lt;br /&gt;Tengo mi ciudad. Ya es hora de comenzar. Que me guste a mí. Ya luego veré lo demás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110906780849185187?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110906780849185187/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110906780849185187' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110906780849185187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110906780849185187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/02/las-ciudades.html' title='Las ciudades'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110601436348909631</id><published>2005-01-17T18:10:00.000-08:00</published><updated>2006-07-18T10:53:58.280-07:00</updated><title type='text'>La venganza de los pilates</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Obviamente, para Indira&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Indira. Vaya nombrecito. Sólo he conocido tres y ellas son un muestrario de lo que un nombre puede ser. Indira, mi prima, que por sí sola se merece un comentario y un relato aparte; Claudia Indira, la morena hermosa de vida simple y desenfadada que insistía en que yo le gustaba para cuñada, ella me gustaba para otra cosa pero esos no son asuntos que se discuten cuando estás en secundaria. Y por último, Indira Gandhi, líder hindú asesinada por uno de sus escoltas. Aún recuerdo la noticia de su muerte cuando estaba en la primaria. Aún me pregunto qué pasó con la lealtad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Deberías salir con tu prima Indira&lt;/em&gt;, dijo mi madre. El deberías por sí mismo ya es una obligación; la palabra, si viene de los labios de mi madre, se transforma en una obligación doble. Hay que hacerlo. Ojalá mi madre interviniera en mis citas con mujeres cuando me falta decisión. Si ella me dijera &lt;em&gt;Deberías salir con …&lt;/em&gt; de inmediato yo sabría que la mujer en cuestión es la pareja que he buscado toda mi vida. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuando mi prima Indira tenía un año de nacida le hice lo peor que pudiera hacerle alguien jamás: nací. El caso es que ella y yo nacimos antípodas y nos convertimos en antipáticas mutuas. Me corresponde ser la hija menor del hijo mayor de mi abuelo mientras que ella es la hija mayor del menor de mis tíos paternos. Consciente o inconscientemente, mi abuelo estableció una rivalidad entre hermanos que nos salpicó y nos llenó de enemistad. La muñeca era para Indira, mientras que los carritos, los soldaditos, los luchadores y un sinfín de regalos eran para mí. El eterno debate del singular contra el plural, la dicotomía de cantidad y calidad. Y encima de todo esto, la nula posibilidad de jugar juntas porque Indira era muy particular. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Practicaba la cero tolerancia y el inexistente sentido del humor. Aún no entiendo por qué yo sí podía aceptar que mis luchadores se sentaran a jugar a las aburridas comiditas que ella convocaba mientras que ella no podía aceptar que yo tomase sus muñecas y las pusiera a jugar luchitas. Nunca ha sabido valorar mi creatividad: que yo tomase las cabezas de sus muñecas como pelotas de béisbol tampoco le hacía gracia alguna. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Crecimos inmersas en una competencia familiar que poco a poco nos envolvió y engendró aversión mutua. Supongo que lo más sencillo hubiera sido ignorarnos pero decidimos seguir el juego. Además, la presión familiar es más fuerte que una prensa de carpintero. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Indira estudiaba en colegio, yo iba a escuela pública. Ella iba a la Dirección de las escuelas a recibir premios, yo sólo acudía a recibir reprimendas. Indira estudiaría en una universidad privada, pagándole sus papás, yo obtuve una beca para universidad pública; Indira era la noticia, yo era la simple contraportada. A mí no me importaba, yo seguía mi vida –entonces y ahora- a mis anchas. Mi abuelo murió. La familia se desgranó. Parecía que la competencia había terminado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿De quién es esa invitación? Pregunté mientras veía encima del comedor de casa de mis papás el sobre que contenía la participación de una boda. Tu prima Indira se casa, respondió mi madre. Me asombré de que algún hombre soñase en casarse con ella. Ni hablar, para gustos hay sabores y si la Serrano se casó alguna vez, no veo porqué mi prima no pudiera realizar tal menester. Evité hacer algún otro comentario, bien sabía que las comparaciones comenzarían, inclementes, de nueva cuenta. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así fue. Que el muchacho era la octava maravilla de la vida moderna. Que tenía dinero y además le gustaba trabajar. Que la respetaba y que la iba a dejar que terminara de estudiar. Fascinante, dije yo, fascinante. No manden los reflectores para mi lugar. Recién dejada –literalmente en la calle de la amargura- por mi último romance femenino. Siendo que nunca figuraron los masculinos, no sé porqué sigo especificando el género. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tragedia de tragedias, la entrega de una maqueta frustró mis planes de asistir a la boda. Me perdí el evento del siglo. Lo cortés no quita lo cabrona y además seré todo lo que soy pero además soy hija obediente y atiendo las solicitudes de mi madre y por eso le llamé para felicitarle por su enlace. Supongo que notó lo forzado de mi tono y de inmediato contraatacó. &lt;em&gt;¿Y tú para cuándo...?&lt;/em&gt; dijo la consabida pregunta, pero la complementó con un sablazo espectacular, &lt;em&gt;¿Y tú para cuándo… piensas madurar?&lt;/em&gt; Qué linda, prima, sigues igual, nunca cambies, fue lo que acerté a decirle cuando pude volver a hablar. Tal comentario irónico se instaló en lo más profundo de mi corazón, en búsqueda de venganza, en búsqueda de revancha, desde entonces hasta hoy. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Deberías salir con tu prima…&lt;/em&gt;ya no es necesario que mi madre mencione el nombre, ya sé a quién se refiere…pobrecita, se acaba de divorciar. ¿A poco? Pregunto como si me importara. Mi madre encantada de contarme el asunto entero. No me hace feliz su divorcio, pero tampoco puedo decir que lo lamento. El fulano maravilla resultó ser un haragán, que sí que le gustaba el dinero, sobre todo el ajeno. Supongo que el fracaso de su matrimonio debió ser un duro golpe a su vanidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así que le llamo. Dentro de una fría cordialidad establecemos una cita más a fuerza que por ganas. No se ha dejado vencer por la adversidad, se ha separado y tiene su propio negocio donde distribuye no sé qué cosas de belleza, un asunto por demás ajeno a la carrera que estudió, pero el caso es que le va muy bien. Además, me dijo, está haciendo pilates y ha recobrado (¿es que tuvo?) su belleza (¡ah, pero insiste!) de mujer. Camino a su oficina, mientras manejo, pienso en que este puede ser un buen momento para conocernos y disfrutarnos como primas que somos. Se supone que ya hemos crecido y que podemos dejar las rivalidades infantiles en el recuerdo y posteriormente, en el olvido. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero todo es vernos y atacarnos. La aversión fluye tan natural como en otras personas ocurre el amor.&lt;em&gt; ¿Así que tenías libre cualquier tarde? No has de tener mucho trabajo.&lt;/em&gt; Así de cordial me recibió en su oficina. No es tu asunto, le contesté en silencio, mientras sólo sonreía, esperando que terminara su conferencia telefónica. &lt;em&gt;¿Terminaste tu carrera? ¿Qué estudiaste?&lt;/em&gt; Soy arquitecta (y no lo dejé a medias por casarme). &lt;em&gt;Es que, ¿sabes?, NO, NO SABES, tengo muchos clientes. &lt;/em&gt;Insistía en molestarme, continuaba su plática. La úlcera iba reapareciendo en mi estómago. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Éste es tu coche?&lt;/em&gt; Dijo mirando con displicencia mi pointer. Sí, dije orgullosa de mi adquisición. &lt;em&gt;Mi Xtrail está en mantenimiento, usemos tu carrito.&lt;/em&gt; Mi carrito…mi carrito, si no ando en Waltmart para usar carrito. Le abro la puerta y le bajo el vidrio, sonrío diciéndole que esa es la forma de prender el clima.&lt;em&gt; ¿No tiene clima?&lt;/em&gt; No. &lt;em&gt;¿Tampoco tiene radio?&lt;/em&gt; No, es un coche sin distracciones, para disfrutar a la gente que llevas contigo platicando con ellos. &lt;em&gt;Seguro no subes mucha gente. &lt;/em&gt;No contesto. Presiento que este es un café que no disfrutaré.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así fue. Ninguna de mis opciones para tomar café la convenció. Ajena al mundo bohemio intelectual, y por lo tanto de presupuesto limitado, su elección fue el Chili’s. Ni hablar. ¿Te importaría apagar tu celular? &lt;em&gt;¿Nadie te busca, no eres necesaria, puedes estar media hora sin usar el tuyo? &lt;/em&gt;Sí, aún soy dueña de mi tiempo y esta tarde es para ti (no porque lo merezcas, sino porque ya he venido hasta aquí). &lt;em&gt;Pues no, no lo puedo apagar; va a hablar un proveedor, un cliente para aprobar un presupuesto, ya sabes, NO NO SABES lo que es esto.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mis intenciones de establecer una plática humana y cordial se diluyen con sus estocadas. &lt;em&gt;¿Cuántos años me llevas?&lt;/em&gt; Tú me llevas un año a mí (¿Qué no te acuerdas?) &lt;em&gt;Ah, es que te vi y me pareciste más mayor, sólo de aspecto, porque sigues llevando tu mismo estilo de vida. Ya sabes a qué me refiero.¿Qué me dijiste que estudiaste? Ah, sí, arquitectura. Seguro ya tienes tu buffete.&lt;/em&gt; No. &lt;em&gt;Ves, sigues igual.&lt;/em&gt; Decía al momento que tomaba otra llamada. &lt;em&gt;Eres mujer de muchos talentos…&lt;/em&gt;casi le agradezco el comentario, cuando agrega…&lt;em&gt;todos desperdiciados&lt;/em&gt;. Puf.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hacemos corte por toda la familia. Evitando hablar de nosotros. Elude hablar de su divorcio. Intuyo que el asunto le ha calado hasta sus más profundos interiores. Para todos y para todo lo demás tiene opinión y solución. Al mencionar mi viaje a Europa, igual que todos los envidiosos pregunta &lt;em&gt;¿Y ya conoces México? Yo, primero mi país y luego el resto del mundo.&lt;/em&gt; Tercermundista resentida, digo para mis adentros, eso es como comparar a los Rayados con el Realmadrid. Nada que ver.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Terminamos el café que me sabe amarguísimo. ¡Ay, madre, cómo te quiero! De regreso a su oficina, insiste en el bombardeo. Que si no sé manejar, que cómo es posible que no entre a Gonzalitos, que si es bien fácil meter la reversa, que no debe tener licencia quien no sabe manejar, que no deben venderle un coche a &lt;em&gt;cualquiera&lt;/em&gt;. Todo suena sensato excepto porque es demasiado personal. Mi tolerancia me sorprende, quizá porque la veo vulnerable; soy méndiga pero una cosa es eso y otra ser miserable.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No, mi coche tampoco tiene espejo de vanidad, le contesto mientras busca tal accesorio queriéndose maquillar. Vanidad de vanidades, todo es vanidad. He dado al clavo a su lado flaco. ¡Ja!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se baja de mi coche –sin clima, sin radio y sin espejo de vanidad- nos despedimos de mano, sin beso ni abrazo fingidos ni fuera de lugar. Busco la última frase para coronar la tarde. Ahora el silencio será de su parte, ya lo tuve de mi lado gran parte de la obligada velada, aguanté vara como dice la raza, ahora toca la de al revés. “Por eso te dejaron”, la frase me pica en la lengua, pero es demasiado cruel dado el momento que atraviesa. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La inspiración llega viéndola maquillarse a prisa, pongo cara de interrogación mientras le pregunto como si me interesase: Oye, Indira, ¿dejaste los pilates? Su rostro se le cae a pedazos mientras se queda con la interrogante. No le doy tiempo de nada. Huyo porque quiero carcajearme. Me subo al coche y me alejo, triunfante. La venganza, en frío, qué rico sabe. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Noviembre de 2004&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110601436348909631?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110601436348909631/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110601436348909631' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601436348909631'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601436348909631'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/01/la-venganza-de-los-pilates.html' title='La venganza de los pilates'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110601358357385957</id><published>2005-01-17T17:51:00.000-08:00</published><updated>2006-02-28T17:17:00.080-08:00</updated><title type='text'>Marzo</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para C.G.M.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Por esto es que marzo ha sido siempre tuyo. &lt;/em&gt;&lt;em&gt;Como si el siempre fuese una palabra cualquiera.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Amaneció y desde mi primer minuto de conciencia comencé a extrañarte. Extendí mis brazos en la cama solitaria, dándole la bienvenida al nuevo día sin ti. Estaba nublado y llovía. Tan cerca que estaba la primavera y sin embargo hacía frío. Claro, es inevitablemente lógico, la primavera comienza sólo cuando se termina el invierno. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me preparé con desgana para ir a la escuela. Caminar con las muletas era una tarea difícil y más aún cuando el pavimento estaba resbaladizo, sí, justo como este día. Llegué a la preparatoria, con mis libros y con las muletas, con este espíritu oculto de gitana que me obliga a cargar con una multitud de cosas aunque nunca las use, con la esperanza de encontrarte en la entrada y eso no sucedió. Subí las escaleras temiendo resbalarme en cada escalón que pisaba; no es tan fácil ir por la vida cuando no estás segura de los pasos que das. Es necesario confiar en tu propia fuerza y en los medios que tienes para enfrentar los obstáculos que tu vida te presenta. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahí estaba, puntual a clase de siete de la mañana. Extrañándote. Anhelándote. Deseando verte, deseando que aunque fuera por equivocación pasaras por mi salón. No lo harías, y es que no lo hacías nunca, siempre en tus asuntos, alegre y feliz siempre, tan ocupada de ti y de tu mundo como para pensar en mí o en alguien más. Sin embargo y sabiendo esto, te anhelaba y quise tener las fuerzas para bajar los escalones y acercarme a ti y ser yo quien pasara como por equivocación, por tu salón, cruzarme como por casualidad dentro de tu espectro visual. No lo hice. Esta vez no sería yo quien lo hiciera. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me quedé en el barandal, viéndote despistadamente desde el segundo piso. Sonriente y radiante. Te vi, te vi, te vi, te vi y no dejé de verte nunca. Sonreías al lado de tus amigas y tu sonrisa me llenó de alegría. Tu pelo, tan bien peinado bailoteaba en ese chongo que lo apresaba. Sabía muy bien que no voltearías, sabía muy bien que no harías nada por acercarte a mí y claro, yo tampoco. Era tan fácil llamarte por tu nombre... era tan sencillo gritar tu nombre en medio del patio, llamar tu atención y pedirte, suplicarte inclusive, que subieras a saludarme. No lo hice. En lugar de ello me quedé con las ganas de tenerte entre mis brazos en ese instante que, abrazándome, me saludabas y me animabas a que siguiera adelante. Por orgullo e inmadurez –que sólo ahora entiendo y acepto- me privé de ello. Quizá mis compañeros pensaban que estaba sola y triste, recargada en ese barandal, aparentando leer un libro. Nada más falso. No estaba sola porque estabas conmigo y no estaba triste por el encanto de compartir, así fuera a la distancia, tu existir. Testigo lejana de un episodio más de tu vida, esperando la ocasión de que me llamaras a escena. Coexistiendo en el espacio tiempo de mi fantasía. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Adolescente y temerosa me escondía detrás de una columna cada vez que volteabas y presentía que podrías verme. Jugando a las escondidas con tu mirada cuando lo que más deseaba era precisamente que me vieras. Ese juego de las miradas y de las escondidas solía ser muy divertido cerca de las nueve de la mañana, pero ya para las doce, justo a mediodía, que se acercaba la hora de salir me arrepentía siempre de haber desperdiciado otro día más. Tan cerca que estuve de ti y no pude acercarme más. Era muy poco lo que hacía falta para establecer contacto contigo y no quise dar el primer paso. Me quedaba el resto de la tarde para extrañarte y el cúmulo de paciencia para provocar la casualidad de verte pasar a un lado mío, claro, al día siguiente. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Benito, mi amigo tan serio, me había prestado un cassette, el mismo que alguna vez me habías recomendado, vehemente, &lt;em&gt;Tienes que escuchar el nuevo de Mecano, se llama Descanso Dominical&lt;/em&gt;. Pensé que después de &lt;em&gt;Entre el cielo y el suelo&lt;/em&gt; no habría nada mejor, pero me ahorré mi comentario. Lo que menos deseaba era discutir contigo. Tomé el cassette y decidí que por la tarde lo escucharía como una manera más de hablar tu idioma de conocerte a través de las cosas que te gustaban y que me compartías para tener algo en común, un tópico del cual hablar al encontrarme contigo. Me quedaba ese recurso: acercarme por medio de terceros, de cosas incidentales, de lo cotidiano que conforma la vida. Todo era válido antes de expresarte lo que yo sentía. Todo era válido antes de tocar el único tema del cual quería hacerte toda una exposición. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Subí al Departamento de Difusión Cultural, a ver qué sucedía con el ensayo de la rondalla. Implicaba un gran esfuerzo, pero esa actividad era parte de mi vida. Evidentemente, tampoco ahí te encontraría. Seguías en la escuela, en el gimnasio, mientras que yo estaba en el tercer piso. No. No. No. Ni pensarlo. ¿Cómo ir hasta el gimnasio? ¿Con qué pretexto? ¡Ajá!, ¡vine a verte! ¡Ajá!, ¡te he extrañado este día como ninguno! ¡Ajá!... ella con sus amigas... ¡Ajá!... ella en otra frecuencia muy distinta a la mía. Te quería, te anhelaba... ¿cómo se le dice eso a una amiga?, ¿cómo se acepta ese sentir?, ¿cómo se aceptan las cosas que apenas puedes mencionar?, ¿cómo, sobre todo, si tú y yo éramos tan disímbolas?, ¿cómo desterrar la angustia de saber que lo que sientes es prohibido, punitivo y tantas otras cosas?, ¿cómo si la ansiedad se llama silencio?, ¿cómo, si los prejuicios de la sociedad han convertido lo más bello en algo abyecto?. Sólo una coincidencia nos enlazaba y en ese momento estaba incapacitada para ello: el basketball. Silencio. Silencio. Silencio. Siempre en silencio, aún queriendo decirte tanto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así que terminé el ensayo y salí de la preparatoria. Dejé mis cosas encargadas con Fernando, el del puesto que me las cuidaría en tanto yo regresaba de la terapia. Me fui al hospital, mas dejé un pedazo de mi corazón en el último sitio en que te vi. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mi tormento diario fue más tormentoso esta vez. Llovía, estaba adolorida y te extrañaba. Además, la proximidad de mi periodo menstrual me volvía hipersensible. Soporté el tratamiento pensando que me acompañabas y que debía aparentar fortaleza para que no te dieras cuenta que en realidad soy muy débil, cobarde y chillona. Te imaginé sentada a un lado de la fisioterapeuta y yo muy sonriente te decía “Hay que pasar por esto, es lo de todos los días...”, en nuestro encuentro imaginario, tú, amorosa como nadie me tomabas de la mano y me reconfortabas. Me repetías interminablemente esa ironía que en tus labios sonaba tan cariñosa: &lt;em&gt;¡Vamos, campeona, vamos!&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Terminó la terapia. Más o menos a la hora que terminaba tu entrenamiento. Tenía que regresar a la preparatoria, por mis cosas. Fui, encontré pronto a Fernando y con la mirada esperanzada te busqué... quería coincidir contigo, enseñarte el cassette de Mecano, tu Mecano, quería saber de ti... sólo quería saber de ti... Nada, no te encontré por donde caminé. Crucé la calle y tomé mi camión. Otro de los sitios donde buscarte era inútil, no tenía para qué buscarte ahí cuando de sobra sabía que no estarías. Me senté a un lado de tu ausencia y miré por la ventana. Seguía lloviendo, la tarde perfecta para pasarla a tu lado... y entonces sucedió... mágico e indescriptible momento cuando al ver por la ventana tú estabas sentada en tu camión rumbo a tu casa viendo por la ventana y, gracias a Dios, viéndome a mí. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Abrí la ventana para gritar tu nombre, entonces no me importó que me vieran, ni hacer el ridículo, ni que me mojara... dejé todas las cosas atrás y seguí mi impulso... sólo para quedarme como boba sonriéndote y agitando la mano para asegurarme de que me veías a mí... Claudia, Claudia, me dije en el silencio lluvioso adorando al semáforo en rojo, con las manos nos hicimos señas, nos enviamos un abrazo y quedamos de llamarnos al llegar a casa. Miré mi reloj para calcular los tiempos, tú demorarías media hora más o menos, por mi parte sería cuestión de quince minutos. La separación se iba desdibujando. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Llegué a mi casa con una sonrisa infinita y la ilusión renacida...y el cassette de Mecano en una de las bolsas de mi chaqueta... saludé a mi mamá. “Te llamó Claudia a la una, te volvió a llamar a las dos...yo creo que no tarda en llamar de nuevo...” ¡Wow! Mi alegría aumentó, se duplicó, se multiplicó... tú también me habías estado buscando. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Le pedí a mi papá que me prestara su grabadora para escuchar el dichoso cassette mientras esperaba tu llamada y calentaba algo para comer. &lt;em&gt;La cola de esta noche no tiene final...&lt;/em&gt; Mecano de fondo, llovía y yo, aunque no sabía la palabra exacta que definiera mi estado de ánimo sí sabía lo que sentía... tan mágico, tan importante exigente trascendente. Si tan sólo lo compartieras... si me atreviera... &lt;em&gt;barullo de murmullos que preguntan que qué tal... &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ana Torroja me susurraba que no había &lt;em&gt;marcha en Nueva York&lt;/em&gt; justo cuando el teléfono de mi casa sonó. Fingí la voz, por supuesto, al contestar. No quería que notaras mi ansiedad. Dije “Bueno”, tranquilamente, queriendo decir ¡Por fin, amor, por fin! En ese momento yo no sabía si había o no marcha en Nueva York, lo único que deseaba era que nunca nunca pero nunca te marcharas de mi vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Nada tienen de especial dos mujeres que se dan la mano...&lt;/em&gt; Que bueno que te encontré hoy he tenido muchas ganas de hablar contigo tengo tantas cosas que decirte no sabes cuánto te he necesitado el día de hoy te vi en el pasillo en la mañana pero parecías tan sumida en tus pensamientos que no quise llegar a interrumpirte oye por cierto cómo se llama el libro que ahora lees porque estabas muy sumida en la lectura además no quise subir porque temí que mis ojos me delataran llenos de llanto y llorar a tu lado porqué... &lt;em&gt;el matiz viene después... &lt;/em&gt;No me preguntes porqué por que ni yo misma lo sé las mujeres como yo no lloran pero hoy ando como triste como melancólica y pensé que la única persona en el mundo con quien quería estar era contigo con tu ternura con tu sonrisa con tu sentido del humor Lorena y es que chingado con ninguna de mis amigas me siento igual que contigo y no es que no seas mi amiga al contrario...&lt;em&gt;cuando lo hacen por debajo del mantel, luego a solas sin nada qué perder, tras las manos va el resto de la piel...&lt;/em&gt; pero es que chingado chingado cómo te lo digo ni con Ana ni con Lety mucho menos con Miriam tampoco con la Ale chingado no sé porqué Lorena no me lo preguntes porque no lo sé y prefiero no saberlo pero que bueno que te encontré no sé qué hubiera hecho si no te hubiera encontrado no sé qué hacer con esta ansiedad de ti dónde te metes te he llamado cuatro o cinco veces sé que tú tendrás ese comentario que me aliviará y me provocarás esa sonrisa que hará que olvide o que al menos comprenda el sentido de este dolor qué bueno que te he encontrado qué bueno qué bueno qué bueno...&lt;em&gt;quién detiene palomas al vuelo, volando a ras del suelo, mujer contra mujer... &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Además de que no me dejabas espacio para hablar, estaba medio muerta de asombro y de amor. De alguna manera estabas sintiendo lo mismo que yo, de alguna valiente manera porque fuiste tú quien tomó el teléfono y comenzó a hablar, acercándose en medio de esa distancia que nos impedía tanto...&lt;em&gt;y lo que opinen los demás está de más... &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Para que no llores pido mil perdones... &lt;/em&gt;la tónica de la música más alegre cambió tu conversación cuando comenzaste a narrarme tu día. Paciente y enamorada te escuché, me hablaste del gimnasio, de la escuela, de tu papá, de los juegos de futbol en el río Santa Catarina, de los panteones. Dejamos que la tarde se escurriera por un cable de teléfono que nos unía. Me abriste tu corazón en cada palabra y descubrí por fin, en ti, ese ser tierno, frágil y sensible que yo sabía que existía o me había imaginado o había inventado. Hablaste y te escuché toda la tarde, caían tus palabras en mis oídos como la lluvia en la mitad de la calle. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Te conocía y más te amaba en cada letra, en cada frase que pronunciabas. Desnudaste tu ser entero y todo se volvió luz en un día nublado...&lt;em&gt;hermano sol, hermana luna, que nada nunca me separe de los dos...&lt;/em&gt; ¿Y porqué no me hablas de ti? Te has pasado la tarde escuchándome. Así me pasaste la estafeta del diálogo y entonces las palabras quedaron de mi lado, ahora menos fluidas, con puntos y comas, dubitativas. Alargué los silencios lo más que pude mientras escuchaba nuestras respiraciones, esperando una frase que me permitiera colarme hacia tu interior. Tonta de mí que no me daba cuenta que ya estaba dentro, no podía estar más cerca porque ya estaba contigo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;En la Puerta del sol como el año que fue&lt;/em&gt;... &lt;em&gt;Quédate en Madrid,&lt;/em&gt; quédate hoy aquí...expusimos nuestra vida como en un confesionario, nos contamos todo para acercarnos más. Reímos, lloramos juntas, te conocí ese día más que en ninguna ocasión anterior ni futura, me enteré que siempre que hablaba tú me escuchabas con atención aunque aparentaras estar leyendo “Condorito”, que habías leído libros que te había recomendado e ido al cine a ver películas que alguna vez mencioné. Supe también que te gustaba mi manera de cantar y tocar la guitarra. Te amé desde la sala de mi casa en el teléfono rojo hasta el rincón de tu cuarto en el teléfono marfil... &lt;em&gt;el ser negrito es un color...&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mecano sonó y sonó, acompañándonos. De vez en cuando reparábamos en la música. Cuántas coincidencias, cuántas discrepancias. Cómo amé tu risa, tu llanto, todas las expresiones de tu ser entero. Mis hermanos regresaron de su trabajo, los tuyos también. Nuestra familia cenó y vieron la novela y las noticias mientras tú y yo seguíamos platicando. Colgamos el teléfono cerca de las once de la noche... la compañía de teléfonos feliz, nuestras familias enojadas... &lt;em&gt;era rusa y se llamaba Laika... &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Colgamos, por fin...no te diste cuenta que desde ese momento llenaste mi marzo y todos mis marzos de todos tus recuerdos. 20 días después, nuestro primer beso, el primero, corazón, el que nunca se olvida, el que se queda en tu piel cual marca de agua para el espíritu y que regresa a ti en esas tardes melancólicas desiertas de sol y pobladas de lluvia... &lt;em&gt;que si el invierno viene frío quiero estar junto a ti... &lt;/em&gt;aunque nos hayamos visto más de &lt;em&gt;tres o cuatro veces por toda la ciudad... Dalí se desdibuja y tirita en su burbuja al descontar latidos, Dalí se decolora porque esta lavadora no distingue tejidos&lt;/em&gt; mientras tú sigues y seguirás presente siempre en mí.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Por esto es que marzo ha sido siempre tuyo. Como si el siempre fuese una palabra cualquiera.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Marzo de 1989&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110601358357385957?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110601358357385957/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110601358357385957' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601358357385957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601358357385957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/01/marzo.html' title='Marzo'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110601286877838095</id><published>2005-01-17T17:45:00.000-08:00</published><updated>2006-07-18T10:46:11.183-07:00</updated><title type='text'>Amor, amor... III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Amor, amor…III&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viernes, sábado y domingo levantándome temprano. No sé a dónde irá a parar mi vida. Entre las dificultades sobre el proyecto con Pedro y la falta de dinero, además me estoy levantando temprano para que me sucedan cosas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No es muy inteligente escribir una larga carta hasta altas horas de la noche si al otro día tienes el compromiso de estar temprano en el aeropuerto. Ni modo. El despertador sonó, inclemente a las 7 de la mañana. Como todo buen ser humano, lo ignoré, di la media vuelta en la cama y continué durmiendo. A las 7:30 mi conciencia dijo, ya basta, y me bañé. Desayuné solitaria sintiendo un poco de lástima de mí hasta que recordé las palabras de mi amigo el fan de las Digestives: Lo peor que te puede pasar es sentir lástima de ti misma. Así que a sonreír, lavar los trastes y enfilar hacia el aeropuerto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mi afán empresarial –medio frustrado ahora- hace un nuevo plan: El kit dominguero regio: un kilo de barbacoa, cebolla picadita y cilantro, El Norte, una coca, jugo de naranja, tostadas y tortillas y salsa verde “Del Primo” y unas glorias de Linares. Deberían venderlo todo junto. El Norte debería incluirlo en la suscripción: barbacoa gratis los domingos a los equis primeros suscriptores. Ay esta gente que no se les ocurre nada y yo que tengo ideas no tengo lana para llevarlas a cabo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Para manejar, todos los días deberían ser domingo. Qué rico. Sin problemas. Llegué al aeropuerto, llena de recuerdos y de mejor humor. Encontré a mi amigo. Platicamos. Hablé ayer con ella. ¿Sí? Pasamos juntos toda la tarde. Coincidimos. Ven, acompáñame, vamos a hablarle por teléfono. Me dijo que era difícil venir a despedirme, pero deja le llamo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Habló con ella. No, que no venía, que era difícil. Una fría despedida telefónica lo acompañaría. A veces así son las cosas. Pasamos juntos el resto del tiempo antes de su partida. Nos abrazamos en la puerta de embarque. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Que te vaya bien, buen viaje, cuídate. Te quiero; yo también. Saludos a todos, estamos en contacto. Nos veremos por allá, claro, claro. Soltamos el abrazo y se despide de su familia. Camina hacia su futuro y su destino dándole la espalda a los que se quedan. Así son las despedidas, cada quien sigue con su vida aunque por distinto camino. Los lazos son los que unen por eso hay que cultivarlos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una chica abraza a su novio llena de llanto. No lo quiere dejar ir. Supongo que la escena lo llena de melancolía y envidia. Pero no es su momento, los ve y se aleja. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Comienza a bajar por la escalera eléctrica. Tiene la ventaja de ser alto, así que los que nos quedamos lo podemos ver por un poco más de tiempo. Su mano dice adiós y su cabeza comienza a ser un recuerdo por su cabello siempre bien peinado y su sonrisa hermosa. De pronto alguien se para junto a mí preguntando si ya se fue. Es la chica enigma. Gritamos el nombre de quien parte. Voltea, la ve. Sabemos que regresará por la otra escalera. Quisiera poder describir la emoción que lo embargaba cuando bajaba los escalones y cuando subió a encontrarse con ella. Supongo que el tiempo se le hizo eterno y los escalones inmensos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se encuentran. Se abrazan. Se miran a los ojos. Tiemblan. Se dicen cosas que sólo ellos escuchan y sólo a ellos les interesan. Se besan. Se abrazan. Se despiden. Tiemblan. Ninguno llora. Ambos se quedan con ese recuerdo bello en su existencia. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Él se va, ella se queda. La historia empieza a dibujar su estela. Qué afortunado es de llevarse consigo la esencia de quien quiere sobre su piel. Que le dure siempre lo que siente ahora. Yo congelo el recuerdo de este abrazo intenso y todo se reviste de coherencia, cambio las lágrimas de ayer por las sonrisas de ahora y siento que todo ha valido la pena, hasta la levantada tempranera. Una lágrima cae, pero no me duele, porque estoy segura que ésta es de felicidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Octubre de 2004&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110601286877838095?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110601286877838095/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110601286877838095' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601286877838095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601286877838095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/01/amor-amor-iii.html' title='Amor, amor... III'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110601271810623419</id><published>2005-01-17T17:43:00.000-08:00</published><updated>2005-01-17T17:45:18.106-08:00</updated><title type='text'>Amor, amor II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;                &lt;em&gt;                                                                                                                          Amor, amor ... II&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi viernes negro continuaba, parecía que nunca iba a terminar. Todavía tenía pendiente asistir a una reunión. Aunque a Roz le apetezca paladear una pastilla tic-tac de menta al tiempo que se fuma un Viceroy, no es muy inteligente lavarse los dientes y acto seguido tomar café. Eso hice, y luego cuestiono a los que se suicidan. Todos tomamos nuestras decisiones y hacemos nuestras combinaciones de eventos.&lt;br /&gt;Luego del café, había que lavarse los dientes de nuevo; pero me había maquillado. Eso quiere decir que me había pintado los labios. Dos acciones no muy inteligentes en un tiempo récord. Lucida estaba, pero la vida me iba a regalar un momento mágico.&lt;br /&gt;No tengo cigarros. Chin. Lo menos que puedo hacer en una reunión en donde sólo conozco a una persona es llevar cigarros. Evitan platicar y sin embargo puedes aparentar estar atento a la conversación. Ni modo, en el camino pararé a comprar algunos.&lt;br /&gt;¡El croquis! ¿El croquis? Na…sí sé llegar, ya he ido varias veces. Lavar los dientes de nuevo. ¡No! ¡No ensucies la mascada… la pasta es difícil de quitar! Ok. Me quito la mascada y la dejo sobre el restirador. Cuánta falta me haría después. Vámonos, le digo a mi esquizofrenia.&lt;br /&gt;Me llevo la imagen de mi amiga, Lady Enamorada, en el aeropuerto. Qué rico. Ya deben estar juntas.&lt;br /&gt;Se me pasan todos los Super 7 de camino a casa de mi cuate. Uy. Aquí en la esquina es la vuelta. Bien, buscaré la calle. Ahí hay un Oxxo, paro por los cigarros. Oiga, conoce la calle…¡cómo se llamaba la calle? La memoria me juega una mala pasada. Una triste lógica me lleva a recorrer las calles: viendo los nombres me acordaré.&lt;br /&gt;Varios minutos, vueltas y kilómetros después yo seguía sin encontrar la dichosa calle. Buscaba la “Sultana” pero no la encontraba. No sé cómo demonios se les ocurrió apagar el letrero justo cuando yo lo necesitaba encendido. Encontré la nevería pero la calle no me decía nada.&lt;br /&gt;Sí. Podía llamar a la casa del sujeto en cuestión pero mi orgullo me lo impedía. Esa iba a ser la última opción. Un repartidor de pizza detuvo su moto delante de mi coche. Me acerqué a él y como por arte de magia el sublime esfuerzo de mi memoria fotográfica hizo su aparición. Recordé el nombre de la calle al evocar una carta escrita por él. Seguí las indicaciones del motociclista y llegué justo a tiempo para coger el mejor sitio para estacionarme: frente a su casa y sin estorbar a nadie.&lt;br /&gt;Se veía feliz, a pesar de que la tarde anterior había intentado hablarle de su sentir a una enigmática mujer que no soltaba prenda sobre su correspondencia de sentimientos. Buena pareja, ella misteriosa, cautelosa y discreta y él tímido, cauteloso y sensible.&lt;br /&gt;Me senté en una mesa donde no coincidía casi con nadie. Sentí el peso de la edad y la falta de empatía. La noche estaba preciosa, acompañaba a mi cuate y eso era lo principal. De pronto, la chica enigma hizo su aparición. Él –anfitrión- iba y venía intentando convivir con todos. Yo hacía mi lío en la cabeza, suponiendo que feliz nos cambiaría por quedarse a solas con ella.&lt;br /&gt;Eso no sucedió. Llegaron más amigos y amigas. Me dio gusto saberlo tan querido. Sentí nostalgia y comencé a extrañarlo. En vez de eso decidí disfrutarlo el tiempo que restaba de esa noche. Eso implicaba involucrarme en las pláticas de los demás. No, el sentido del humor ácido no parece pegar. Chin. Y yo que no sé ser de otra manera. Entonces escucharé, practicaré la tolerancia que dice Grace que tanta falta me hace.&lt;br /&gt;Mi primera lección de tolerancia debió haber sido algo de kinder, algo light, pero no, la vida decidió que si iba a hacer la prueba, que empezara por el doctorado. Junto a mí se sentó una chica que lo único que tenía en la cabeza era su cabello planchado. Hablaba de casarse y yo la veía incrédula pensando en quién podría pensar en casarse con ella. Mi flojera ha traído consigo algo de sobrepeso, por eso, evito ponerme algunas blusas que le darán a mi figura calidad de embutido. Mejor algo flojito, total, para esas nenas no aplico. Pero a la chica en cuestión nadie le avisó que se puso la blusa de su hermana menor y que sus pechos casi salían del mini sostén que usaba. Eso hubiera sido muy bueno, excepto porque sus pechos mostraban estrías.&lt;br /&gt;Su léxico reducido era insultante. Impactaba por el arte de hablar sin parar y no decir nada. Yo pensé que eso sólo se veía en Big Brother, pero no, la tenía en cuerpo real junto a mi sentada. Tomé el tiempo, en 3 minutos, dijo 35 veces wey. Lo único sensato que dijo fue que no quería tener hijos. La chica enigma en algún momento abandonó la mesa y la reunión.&lt;br /&gt;Lady Hueca hablaba con desparpajo de una bolsa Louis Vuiton que se compró en USA al mismo tiempo que se terminaba mis cigarros. Podría haberle callado la boca diciéndole que yo me compré una en París, en la tienda original sobre los Campos Eliseos, pero no le vi el caso de entrar en una discusión tan estéril. Sólo la escuchaba, deseando tener mi mascada para colocársela en su cuello. Como dijo aquel que dijo: “Señor, ilumínala o elimínala”. Pero eso no pasaba. De pronto sonó mi ladricel. Mi celular contrastaba con las miniaturas tecnológicas de las presentes pero no me importó. Vi en el identificador un número conocido, me puse mis anteojos para verificarlo: era el dueño de la casa con una llamada que le agradeceré toda mi vida. “Puedo percibir lo incómoda que estás, vente para la sala”. &lt;br /&gt;Ya en la sala, le agradecí el detalle con un abrazo silencioso donde le refrendaba mi afecto. Me quedé un rato más. Luego me despedí. Tenía planeado ir al aeropuerto aunque no era seguro, así que había que tomar la despedida como la verdadera.&lt;br /&gt;Me acompañó a mi coche. Entonces habló: Me costó mucho despedirme de Lady Enigma. ¿No va a ir al aeropuerto? No y mañana no nos vamos a ver. Lo lamento. Sí, pues ni hablar. Te quiero. Yo también.&lt;br /&gt;Regresé a casa con las dos partes de una historia. Con mi viernes negro medio diluido por el sábado que iniciaba. Él estaba triste por su despedida, Lady Enamorada seguramente estaba en esos momentos haciendo el amor con su mujer, yo estaba sola con todo lo que soy. Antes de dormir, leí un poco del libro de “La Cultura: todo lo que hay que saber” pues me perseguía la amenaza y el pánico de ser tan hueca como aquella otra mujer.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Octubre de 2004&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110601271810623419?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110601271810623419/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110601271810623419' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601271810623419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601271810623419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/01/amor-amor-ii.html' title='Amor, amor II'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110601257200222790</id><published>2005-01-17T17:41:00.000-08:00</published><updated>2006-07-18T10:43:46.970-07:00</updated><title type='text'>Amor, amor I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Amor, amor… I&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levantarse temprano no es buena idea. El mundo diurno no parece ser para mí. Desde el despertar, todo este viernes me había salido mal. Ya para la tarde, las cosas iban componiéndose. Trabajo en mi estudio sobre un proyecto. Una casa habitación para una amiga. Tiene pareja. Viene a verla este fin de semana. Me gusta el arte de crear el espacio para ella y aún siendo cursi me da un poco de reserva aventurarme a crear un nido para las dos. Me decanto por la corriente individualista y funcionalista. Que le sirva a ella y que la otra chica se adapte a lo que se le ofrece. Sin embargo, saber que van a verse, me hace apresurarme para entregarle un boceto que vean las dos para hacer las correcciones necesarias según el gusto de ambas. Pensar en pareja es determinante para cuestiones de futuro. Ilusa de mí que pienso que con un fin de semana para verse tendrán tiempo de ver un plano cuando lo que quieren es amarse.&lt;br /&gt;Dibujo líneas que algún día serán paredes. Quizá sobre ellas haya un beso furtivo a media luz. Quizá alguna lágrima caiga por ahí. Más que arquitecta me siento escenógrafa. Y dentro de mi soberbia hasta quisiera escribirles el guión. Pero eso no me toca. Esa es su vida y ahí no me debo meter.&lt;br /&gt;Suena el teléfono. Que nos vamos a ver, pero no en el estudio sino en una librería. Compartiremos un café. Ya no hay tiempo para terminar el plano, sólo me llevo los bocetos de trabajo.&lt;br /&gt;Mi coche necesita gasolina. Una chica se acerca a mi ventana. Bonita y dulce me ofrece un lubricante Akron o algo así. No, chiquita, (con una criatura como tú) no lo necesito. La dama ignora mi albur de tercer nivel mientras asumo que su agudeza sobre el lenguaje anda por el sótano. Además, ella anda ocupadísima queriendo incrementar las ventas, mientras yo busco con quien abandonar mi estatus de autosexual. Lo del paréntesis se queda en el silencio de mi sonrisa que teje fantasías.&lt;br /&gt;El tráfico está terrible. Viernes. Seis de la tarde. Quincena. Ni modo. Pasar por esto vale la pena para ver a las amigas. No llega. Contrario al D.F., Gandhi no me trae buenos recuerdos en Monterrey. La espero mientras curioseo en los estantes, pienso en mis proyectos literarios no terminados, me entero de las novedades, escucho buena música y recuerdo una vez más el triste momento de una salida intempestiva y poco decorosa. Siempre hay un tiempo para hacer el ridículo. Quizá todos lo olvidan pero si te sientes humillada siempre lo recordarás. El viernes negro seguía siendo tal.&lt;br /&gt;Llegó, apresurada. De siempre es leve y práctica. Ahora venía estresada. Válgame, pensé, este viernes nos ha cargado a todos. Nos sentamos a platicar mientras compartíamos un café. Me sentí en sitio seguro y casi le contaba mis tragedias, pero no era el momento. Además las lágrimas amenazaban con traicionarme.&lt;br /&gt;Vimos el plano. No le gustó lo mismo que a mí. Necesito esforzarme más pues es su casa. Me gustó exponerle el plan maestro para ella y con virtud de compartirlo con la otra chica. Sonrió. Luego vino el asunto de la lana. Soñar no cuesta nada, lo que cuesta es construir los proyectos. La cruz no pesa, lo que cala son los filos, dice el Charro Avitia.&lt;br /&gt;Escogimos un libro para una amiga suya. Tropezamos con una curiosidad que podría gustarle a su mujer. Lo compró. En su coche traía un ramo de tulipanes amarillos. Tal cual lo dije en las instrucciones de CK ONE. Tenía ilusión en la mirada y por contagiarme de esa emoción había valido la pena verle.&lt;br /&gt;Nunca se ha destacado por ser tierna, tiene cierta dificultad para la expresión, sin embargo, sin empacho alguno y soportando mi carrilla escribió una dedicatoria sencilla y sensible para su mujer. Delicadamente femenina sugería su deseo y afirmaba su amor. Sus ojos brillaban, su cuerpo delataba su nerviosismo. Nos despedimos, pues iba al aeropuerto a recibirla y a mi me esperaba una última reunión con un amigo que partiría a estudiar al extranjero.&lt;br /&gt;El tráfico de nuevo estaba imposible. En mi coche sin radio y sin seguros eléctricos pensaba en su emoción conduciendo hacia el aeropuerto. Llegué a mi casa. Suspiré por el amor de los que conducen y me dispuse a contarle mis penas a mi sutil confidente. No había sido un viernes sencillo y quería ser escuchada por alguien que me comprendiese.&lt;br /&gt;Mi celular sonó. Era de nuevo mi amiga enamorada. Camino al aeropuerto, en su coche con estéreo, disfrutó un cd que le regalé con una selección de mis canciones favoritas. Así me gusta compartirme, a través de historias contadas que me hubiera gustado escribir, a través de amores que me gustaría vivir. A través de pasiones que me encantaría volver a sentir.&lt;br /&gt;Me dio gusto acompañarla. Me dio gusto escucharla tan emocionada. Hablamos de nuestro cariño mutuo. Colgamos. Seguí contando mis penas, buscando soluciones e imaginándola esperanzada en su presente, dispuesta a darle a su mujer ese abrazo lleno de todo lo que puedes sentir cuando tienes la certeza de que todo lo que has deseado lo tienes en ese momento en tus brazos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Octubre de 2004&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110601257200222790?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110601257200222790/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110601257200222790' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601257200222790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601257200222790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/01/amor-amor-i.html' title='Amor, amor I'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110601223331439315</id><published>2005-01-17T17:33:00.000-08:00</published><updated>2005-01-17T17:37:13.316-08:00</updated><title type='text'>Martini</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Martini&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si supiera su nombre,&lt;br /&gt;le pondría que está dedicado a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos saludamos en el vestíbulo del barco. A pesar de que las dos íbamos hacia la cubierta, decidimos subir cada quien por una escalera distinta, para volver a coincidir en la puerta que delimitaba exterior con interior, paisaje natural con paisaje artificial, muchedumbre con soledad, seguridad con incertidumbre. Le cedí el paso y además le abrí la puerta. Sonrió, agradeciéndome el detalle. Llevaba una mascada preciosa atada a su cuello por demás hermoso, gafas oscuras y un rostro bellísimo. Ansié la mascada, sobre todo porque yo no había podido comprarla. Ignoraba aún mis dotes innatas para el regateo y me había quedado con las ganas. Me gustaba mucho la prenda y me gustaba aún más la percha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subí a la cubierta egoísta, para buscar en mi soledad un momento para mí, lejana de mis compañeras de viaje y en comunión con el Nilo que se desplegaba majestuoso delante de mis ojos. Se sentó cerca de mí y aunque la cubierta no tenía dueño, sentí un poco invadido mi espacio personal así que me moví un poco alejándome de ella. La cámara fotográfica en la mano fue mi pretexto, aunque no tenía porqué darle ninguna clase de explicaciones acerca de mi repentino cambio de ubicación. Sonrió. Sonrió como dándome permiso. Me sentí extraña y observada. Congelé el Nilo en un dispositivo digital del que aún no comprendo su funcionamiento pero estoy maravillada por las imágenes que me permite recrear para siempre en la pantalla de mi computadora y compartirlas con mis amigos ya sea impresas o por correo electrónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé pensativa e hipnotizada viendo el río ancestral, lleno de agua, palmeras, falukas e historia, cuando de pronto interrumpió mi silencio con su cercanía y su frase. Hay que tener miedo de lo que dice tu boca, que si que es verdad que tienes cada ocurrencia. Reí ante su comentario, volteando a verla, recordando que durante las visitas de toda esa mañana me había portado especialmente simple, desesperando hasta al guía con mis comentarios irónicos sobre asuntos trascendentes al mismo tiempo que mis compañeros del viaje se partían de la risa compartiendo el momento hilarante. Aihmed, el guía, estrenó la frase que sería icónica para referirse a mí: Que vaaamos aaa haaacer contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su intromisión a mi intimidad me molestó, ¿es que no sabe que si estoy aquí, sola, es precisamente porque quiero estar sola?, pero al mismo tiempo me alegró la posibilidad de entablar conversación con ella. Alburéala, Lorena, me dijo el polo vengativo que existe en mi, alburéala, que bien que ha interrumpido tu momento de introspección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo debes tener cuidado con lo que dice mi boca, sino también con lo que sabe hacer. Abrió los ojos enormes, encantada del albur, rió, levantó las cejas en un movimiento a la vez elegante y seductor, al mismo tiempo que se le subió el color al rostro. Inauguramos una burbuja de complicidad navegando por Egipto. ¿Inauguramos? Más bien debería decir que la continuamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche anterior en el bar, yo pasaba por su mesa y me detuvo pidiéndome que le tomara una foto con sus amigos. Accedí entendiendo que es la dinámica de comportamiento en los grupos de turistas. Hoy tomo fotos para ti y tú mañana tomas fotos para mí. Se comparten puntos de vista literal y metafóricamente de tal manera que al término del viaje, no sólo tenemos nuestros momentos captados en nuestra cámara y memoria, sino que además nos quedan los que los demás nos han dado. Es tan simbólico el momento en que te ponen la cámara en la mano y te conviertes en protagonista de su recuerdo. Viene además la responsabilidad de tomar bien la foto, pues podrían recordarte siempre como la persona que no supo usar bien la cámara y arruinó la fotografía. En fin. Al entregarle su cámara me preguntó si la acompañaba a la barra a pedir una bebida. No me gusta el asunto multitudinario, pero su sonrisa era tan espontánea que no tuve más remedio que volver a decir que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras preparaban su bebida, lanzó un comentario estilo curricán. Parece que en el grupo sólo hay parejas de recién casados y lesbianas, ¿ya te fijaste que todas las demás somos pares de mujeres? dijo como si cualquier cosa aunque mi paranoia percibió cierto retintín. Reí con pose de monalisa, mientras quería decirle ¿dónde! ¿dónde para ligarlas!. Ofreció invitarme una bebida. Yo, que ya había leído la carta de bebidas y me había enterado de los precios, altísimos por ser un país donde las bebidas alcohólicas no son costumbre, decidí que no era el momento de ser aprovechada y de que bien podía pedir algo que no viniera en la carta y así salvaba el momento, ella quedaba bien ofreciendo y yo aceptando. Aunque me sonaba raro el papel de invitada me escuché decir Te acepto un martíni.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El barman ofreció disculpas por no tener martini. Mi estrategia funcionó. ¿Algo más que se te apetezca?, preguntó en el mejor tono seductor que encontró. Tú, dije para mis adentros pero me lo callé y armé una frase artificial aunque de algún modo verdadera. Soy de gustos definidos, si no hay lo que quiero, prefiero no tomar nada. Sopesó el albur de mi frase, sosteniendo la mirada. Nos estábamos descarando de una manera inconfundible. Lenta quizá, pero inconfundible.&lt;br /&gt;Y ahora ahí estaba a un lado mío, observando el atardecer navegando, cayendo el sol sobre su piel morena. Me gustaba su cabello ondeando al viento. ¿De qué historia vendría ella? ¿cuántas anécdotas le habían dado vida a su sonrisa? ¿cuáles vivencias habrían hecho rodar lágrimas por sus mejillas? Qué más me da, dije para mi. Qué me interesa. Sólo quiero que me deje sola con este atardecer. Pero no se iba y platicaba cosas que yo no escuchaba. Entonces pensé que estaba siendo injusta puesto que ella me escuchaba a mi sin opción, aunque con derecho de silenciarme, durante las visitas que inevitablemente teníamos que hacer juntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que puse la cámara a un lado y me senté junto a ella a ver el atardecer mientras dejé fluir mi vena sensible y le conté lo emocionada que estaba viendo ese paisaje desde ese sitio. Me escuchaba y sonreía. Se dejaba observar y también fluía. Era la hora del té y la cubierta se estaba poblando de los demás turistas. ¿Vas a tomar té o seguirás buscando martini?, preguntó con sorna. Sé lo que deseo tomar y por cierto no lo ofrecen en este barco, respondí a mi vez, a ser posible, con más sorna que ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el resto de la travesía, coincidíamos de cuando en cuando en el desayuno y nos dábamos, cordiales, los buenos días, o bien, en la comida y bromeábamos con los postres. ¡Qué rico bizcocho! ¿Se te antoja? ¿Se puede probar? ¿Me dejas probar? Por supuesto, también la veía durante las visitas, donde intercambiábamos cámaras fotográficas y comentarios chuscos. Mi fama de negociante con los mercaderes egipcios se extendió por el barco y me pidió que la acompañara de compras porque quería unas blusas y no se las bajaban de precio. Yo te bajo lo que quieras, le respondí tomándola de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras estaban acercándonos. Los albures se convirtieron en una espada de tres picos, que hacía las veces de sombrero para cubrir las veladas intenciones. Sonreíamos en los pasillos. Levantábamos las cejas. ¿Ya conseguiste martini?, me preguntaba burlona cada que podía. En el bar no hay martini, ¿qué me ofreces tú? No me gusta quedarme con las ganas de lo que deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorpresivamente, nos encontramos una tarde en el mercado. Me sumé a su excursión solitaria y la acompañé de compras. Quería unas blusas. No tengo la menor idea de cómo hablar árabe, pero yo hacía la negociación mientras ella se dedicaba a escoger la ropa que quería. Hablando con el egipcio, me dijo que era más conveniente que se comprara una talla más grande, porque según él le iban a quedar muy justas por la cuestión de los pechos, e hizo un ademán tan gracioso y simpático para que no me quedara duda de lo que estaba diciéndome. Aproveché la ignorancia y la distracción de mi acompañante  para hacer la traducción a mi manera: dice el señor que te debo tocar en los pechos para ver cómo te quedan. Se le subió el color al rostro una vez más y dijo que prefería no comprar ahí. Reí a carcajadas y no sé si el dueño de la tienda también entendía un poco el español, pero de cualquier modo nos acompañó con nuestras risas. Finalmente, los gestos son universales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos en el inmenso y colorido mercado; mientras se probaba una blusa, con un bordado a la altura de los pechos, le toqué uno de sus pezones a través de la tela para darle a entender que le quedaba bien. Qué bonita blusa, le dije, mientras le acariciaba el pezón sin recato y la seducía con una mirada de intenciones inequívocas. Junté mis labios y lancé un beso al aire en línea recta imaginaria hacia su boca. Más claro ni el agua de Nubia. Nos separamos después de sus compras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oye, ¿tú sabes para qué es esa especie azul? Me dijo de nuevo cuando volvimos a encontrarnos un poco más tarde. A mí también me había llamado la atención pero no me había atrevido a preguntar para qué era. Su duda me llenó de valor. No lo sé, le dije, pero ahora mismo lo investigo. Así que me planté frente a un puesto de especies, preguntando todas las dudas que ella tenía. Servida, señorita, a sus órdenes para resolverle todas sus dudas. ¿Le puedo servir en alguna otra cosa? Por respuesta, jugueteó con su lengua en el borde de sus labios, agregando, ¿cómo se lo puedo agradecer? Consígame un martini, le dije, y me di la vuelta y me fui caminando en dirección opuesta. Ahora sabía para qué servían las especies, pero no era algo que me importara. Ahora sabía que había un coqueteo recíproco… y eso sí me importaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos encontramos más tarde en la fiesta de disfraces. El espectáculo de la danza del vientre robó mi total atención y mi casi inexistente prudencia. Me quedé absorta observando a la bailarina, hasta que sentí unos ojos sobre mí. Me sentí descubierta en mi travesura, vi expuesta mi lujuria y sólo acerté a sonreír comprometidamente cuando topé con su mirada. Levantó la copa y brindó al aire. Nos tomamos una foto de grupo y no sé cómo fue que quedó a un lado mío. ¿Me cuidas mi copa para acomodarme la shilaba? Te cuido las dos copas, si te hace falta, que tengo dos manos y no sé dónde colocarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partimos hacia el Cairo y ahí tomé conciencia de que eran los últimos días que convivíamos y de que aún no sabía su nombre. Cada que me refería a ella le cambiaba el apodo, le llamé Esfinge, Hatchepsut, Nefertari, Nefertiti, Iris, Isis, siempre volteaba, sabía que me refería a ella. Era como nuestro código para comunicarnos. Tramamos una dinámica doble: con el grupo muy propias y cuando nos topábamos a solas nos afloraba la seducción y el coqueteo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La perdí de vista en las pirámides de Giza. De pronto, al entrar en  Micerinos, me tomó del brazo y me pidió que tomara unas fotos en el interior. ¿No te vas a meter? ¿Quieres que me meta? Basta que te metas tú. Gracias a esos comentarios con la mirada entornada sentí electricidad fluir a través de la cámara que me extendía. Un silencio, una mirada y ¿deseo?. Salí de la pirámide con su cámara fotográfica en la mano y exigiéndole una pluma y un papel para anotarle mi dirección. ¿Vives en Madrid? Sí. ¡Yo también! ¿Por cuál rumbo? Cerca de la Plaza de Lavapiés. No me digas, yo vivo cerca de Atocha. Te llamo y quedamos para algo. Un martini, si te apetece. ¿Vale? Sale y vale. Tantos países, tantas ciudades, tantas colonias y resulta que vive cerca de mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos despedimos con un par de besos después de las pirámides. Te llamo y quedamos para algo, recuérdalo. Sí. Perfecto. Le dije mientras cruzaba la calle para seguir mi camino sobre El Cairo. Y aún no sé su nombre. ¡Adiós, Martini! Le dije desde el extremo de la calle. Volteó, sonrió, de sobra sabía que me refería a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos pusimos en contacto ayer. Reconocí su voz de inmediato. Las palabras fueron grandes aliadas para jugar con los significados y con las intenciones. Ya en mi casa, me tomaba un martini mientras platicaba con ella. Reíamos. Es tan fácil escudarse detrás de una bebida. El martini me suelta la lengua. ¿y qué hace tu lengua si se suelta?; Descúbrelo. Suena interesante. Te conviene. ¿Cómo sabes que me conviene? Lo sé porque sé que te gusta lo bueno. ¡Ah! Dijiste que eras arquitecta, no psicóloga. Puedo ser y hacer lo que necesites. Eres presuntuosa. Soy, simplemente soy. ¿Qué vaaaaaaaaaaamos aaaaaaa haaaaaaaacer contigo? Me dijo, imitando al guía. ¿Qué quieres hacer conmigo? Yo a todo me amoldo. Entre cada par de frases desdibujábamos la línea entre el atreverse y quedarse en el límite. Las bordeábamos, coqueteamos con la posibilidad de una verdad en medio de tantas frases sueltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre broma y broma, la verdad se asoma. ¿Qué tanto haces? Nada especial, pero tengo ocupadas las manos. Déjate ahí. No puedo hacer lo que piensas, tengo muy largas las uñas. Cuéntame cómo fue tu primer orgasmo. ¿Eh? ¿De dónde salió esa pregunta? ¿Con quién? ¿En dónde? ¿Cómo? ¿Cuántas veces? ¿Te gustó? ¿Cuándo?¿No me vas a decir cómo se llamaba? Las damas no tenemos memoria. Mencionar los nombres, por mi parte, hubiera puesto en la mesa la carta que deseaba esconder por lo menos hasta que ella se atreviera a destapar la suya. Continuamos las preguntas íntimas y si bien no evidenciábamos la orientación sexual con adjetivos en femenino al mismo tiempo la dejábamos entrever al usar los indefinidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El martini se te ha subido. Pues sí, mejor se sube el martini antes que subirte tú. ¿Subirme a dónde? ¿A dónde te quieres subir?  Te podría llevar hasta el cielo si me dejaras reinventarme con algunas caricias sobre tu cuerpo moreno. Calla, que no es eso lo que quiero, se te sube el martini y te pones de incoherente. No se me ha subido nada. ¿Te da miedo sentir que eres deseada? Lo que acabas de mencionar está fuera de lugar. Se defendía como podía y aunque ya estaba vencida no era fácil acorralarla. Estaba nerviosa, su voz la delataba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesitaba escapar del juego de palabras que terminó por aprisionarla y excitarla y de pronto dijo que ya estaba cansada. Pues bien, si ya estás cansada, vete a dormir, ¡hala!. No me quiero ir a dormir. ¿Preferirías dormir acompañada? Quédate, que puedo transformar tu noche. ¿Qué propones? ¿Qué propones tú? Se me hace que todo lo que dices son puras promesas. Sé cumplir promesas. Mejor ya me voy. Tú te la pierdes. Me pierdo ¿qué? Una experiencia intensa. A ver, me interesa, que de todo hay que probar. No soy algo que se prueba. Sería mi primera vez. El diablo que te lo crea. Es mi fantasía. ¿Así, de buenas a primeras? Sí. ¿Y porqué conmigo? ¿Y porqué no? Me inspiras confianza por lo auténtica. Más vale arrepentirse de lo que haces que de lo que no haces. No me convence ese argumento gastado aunque tenga su parte de sensato. No me importa, sólo vivámoslo. ¿Fantasía o curiosidad? Un poco las dos cosas. Ya, di que sí, deja de pensarlo. Me lo estás poniendo difícil. Es bien fácil, lo tengo claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzamos a bajar las defensas. Cambiamos el tono de la voz y la respiración se transformó más que un suspiro en un anhelo. Ya no sé qué decirte. Sólo déjate fluir. No se me ocurre nada. Sólo deja caer como fluyan las palabras. Cierra los ojos, siente mi abrazo. Recibe sobre tu piel el beso más tierno que nunca te hayan dado. Imagina mis manos y llévalas donde tú quieras. Basta ya, que me calientas. Precisamente, esa es la encomienda. Me prendes. Me desconciertas. Me humedeces. Me desesperas. Yo estoy empapada. Me excita que te pongas guarra. Quiero arañarte la espalda. Quiero lamer tu cuello. Quiero renacer en tu cuerpo. Quiero morder tus hombros. Quiero besar tu vientre. Quiero recorrerte entera. Me gusta tu perfume. Lo usaré cuando suceda. Me gustaría despacito. Será como tú lo quieras. Ya, por favor, basta. ¿En tu casa o en la mía? Vale, vale, donde sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y colgamos el teléfono, excitadas, descubiertas, citándonos en Chueca. Relatar nuestro encuentro me sirve para ocupar los minutos de la espera. Va llegando ya; Martini, Martini Rosso, dice la botella que en las manos lleva. Y lo que suceda después, puede ser y será más que un poema en mi existencia, pero eso no lo escribiré, porque esas cosas, definitivamente, no se cuentan.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán; Febrero 23 de 2003&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110601223331439315?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110601223331439315/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110601223331439315' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601223331439315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110601223331439315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2005/01/martini.html' title='Martini'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110402464491338116</id><published>2004-12-25T16:59:00.000-08:00</published><updated>2006-07-18T17:21:01.803-07:00</updated><title type='text'>Navidad con Sentido Común.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;No. No has llamado. No. No te has comunicado. No. Tampoco yo he hecho nada por saber de ti.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si he de ser absolutamente honesta, debo confesarlo. La Navidad encerraba mi última esperanza de reencontrarnos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Justifico tu omisión. Claro, cómo me vas a hablar si cuando cambié el celular no te informé del nuevo número a marcar. Claro, ahora está todo muy claro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sentido Común empieza a hablar sin que pueda callarlo. No sabes cómo lo odio hoy. &lt;em&gt;¿Y no te podía hablar a tu casa?&lt;/em&gt; me pregunta burlón desde la parte superior de la puerta del congelador que abro para sacar el tequila y servirme un trago. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Vierto el líquido sobre el caballito, aquellos vasitos que tanto te gustaron. Sentido Común se para frente a mí, ofreciéndome el encendedor para mi cigarro, Benson mentolado. Busca un cenicero y sigue su cuestionario&lt;em&gt;...¿y una carta?, ¿un email?, ¿una tarjeta virtual? o un regalo enviado por mensajería... ¿Nada de eso te ha llegado? &lt;/em&gt;No, ya sabes que no, no deberías siquiera preguntarlo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Entonces, qué tanto le piensas?,&lt;/em&gt; me dice sonriendo sentándose a mi lado. &lt;em&gt;Ya, por favor, haz algo sensato. Disfruta tu tequila, tradición milenaria, sin melancolía. Disfruta tu cigarro, o mejor enciende un puro. Disfruta tu soledad y disfruta mi compañía.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110402464491338116?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110402464491338116/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110402464491338116' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110402464491338116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110402464491338116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2004/12/navidad-con-sentido-comn.html' title='Navidad con Sentido Común.'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110400827973287920</id><published>2004-12-25T13:33:00.000-08:00</published><updated>2006-07-18T17:18:51.813-07:00</updated><title type='text'>Hazlo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ni siquiera debería escribir. Pero es la única forma que tengo de enterarte de lo que siento, de lo que quiero o de lo que espero. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me suena bastante curioso. He sido tu amante varias veces, sin pudor ni recato y sin embargo ahora que me expongo en letras sí me da cierta pena. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las actitudes pueden ser pero las letras te llevan a ser y trascender. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El asunto es bien sencillo y más que petición es un ruego. Hoy no quiero ser yo quien inicie el cortejo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quiero verte arder por mí. Quiero sentir que tú me deseas. Ansío tu agitación en mi piel. No me saludes, no me digas nada. Entra en la habitación y llévame hasta la pared. Quiero ver cómo pierdes la compostura que muestras todo el día en la oficina. Como arrugas tu ropa impecable. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bésame sin darme pausa. Enciende mi cuello con tu aliento como lava vertida sobre las formas de mi cuerpo. Desnúdame, avienta mi ropa. Apasiónate. Muérdeme un poco, rásgame la espalda. Déjame vivir esta noche en desconcierto y sorprendida por lo que descubriré. Toma la mascada y átame las manos. No me dejes hacer nada. Tú eres la artífice de la actividad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Juega con mis pechos, con mis nalgas, con mi sexo. Bésame intenso, bésame profundo. Ábreme, encántame. Calma tu sed en mis jugos internos. Entra en mí. Habítame. Contágiame de tu ritmo, busca y encuentra mi punto álgido más íntimo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sube a mi boca, déjame beber de ti, entre bocas y vaginas invertidas en espejo, hagamos un círculo de placer eterno. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tiéndeme en la cama, boca abajo y redibuja con tu lengua el arco de mi espalda. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Que no te gustan las sugerencias? No tienes porqué acatarlas. Decide lo que gustes y haz lo que te de la gana. Que hoy tú eres mi dueña. No pondré trabas. No diré nada. No preguntes. No digas nada. Sólo hazlo, que hoy soy tuya entera, tal como me esperabas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110400827973287920?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110400827973287920/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110400827973287920' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110400827973287920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110400827973287920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2004/12/hazlo.html' title='Hazlo'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110144698572814619</id><published>2004-11-25T21:19:00.000-08:00</published><updated>2006-07-18T17:17:49.983-07:00</updated><title type='text'>Quiero</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Siento una punzada en la vagina nada más de pensar en estar contigo. Todo se acelera al pensar en besar tus piernas depiladas, resbalarme despacio por ellas, pellizcar la cadera. Mirarte en el silencio del deseo más descarado. Despejar las dudas cuando digas que sí, empezando a desvestirte con el pudor disfrazado de atrevimiento. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y me dirijo a tu boca esquiva, que igual la ofreces igual la quitas. Siento más presente tu perfume, ese que no venden en tienda alguna. La deliciosa transpiración de una fantasía que te traiciona. El lenguaje de una locura que hoy estás dispuesta a vivir. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Acércate. Rétame. Decídete. Que al final de las cuentas no es novedad para ninguna de las dos. Sin embargo tiene el acicate de lo desconocido entre nosotras. Es una noche cualquiera pero la podemos transformar para hacerla a nuestra manera. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No tengo aceites para masajes aromáticos, pero te ofrezco la sensibilidad de mis manos. Nunca he sido escultora, pero podría moldear tu cuerpo. A falta de formón, apoyaría sobre tu espalda mis senos y como tampoco tengo cincel usaré mi lengua para conformar tus recovecos de mujer. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Será que pueda suceder?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110144698572814619?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110144698572814619/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110144698572814619' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110144698572814619'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110144698572814619'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2004/11/quiero.html' title='Quiero'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110081734292750904</id><published>2004-11-18T16:44:00.000-08:00</published><updated>2006-07-18T17:15:18.526-07:00</updated><title type='text'>The hours: to face the fact</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;To face the fact that we have lost those feelings forever&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Clarisa to Louis Waters&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Amo esta película. Me hubiera encantado escribir el libro y concebir el guión y si me instalo en lo creativa, hasta me hubiera encantado escribir la música. Robo tiempo a mis actividades para volverla a ver de cuando en cuando. Todo el suceso está rodeado de un contexto que es muy grato de recordar aunque de pronto me duela tanto. No a todas mis amigas les gustó, pero a mí me encanta y por eso la veo sola. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me encantaría hacer el amor con esa música de fondo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ayer la vi de nuevo y no fue una buena idea. Después de lo de la imprenta quedé dolida. Cada escena, cada frase, cada momento me impactó. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Recordé cuando mis sobrinas y yo veíamos en mi estudio "Monsters Inc", la más pequeña de ellas, se sabía todos los diálogos y los decía junto con los personajes. Así me pasó. La he visto tanto que ya me la he aprendido. Además he leído el libro en inglés y en español. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todas las escenas me gustan por diversos motivos. Pero especialmente una ocupa hoy mi atención y ayer mi depresión. La escena donde Louis Waters llega a casa de Clarisa antes de la supuesta ceremonia de premiación de Richard. Recuerdan juntos el momento compartido en que Richard decidió entre Louis y Clarisa, quedándose con él.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;To face the fact that we have lost those feelings forever.&lt;/em&gt; Hay tanto en esta frase, tanta fuerza en esta escena. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Clarisa bien sabe de qué habla, al considerar valiente a Louis. Ella misma no ha podido afrontar el hecho de que esos sentimientos se han perdido para siempre. Aunque sigue su vida, ni su hija, ni los diez años de sólida relación con Sally han podido equilibrar aquella pérdida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por eso me identifico con ella. Así me siento. Aunque yo no tendría su valentía ni su aplomo para recibir en mi casa -mucho menos invitar- a la otra persona que escogieron en el lugar que mi apasionamiento suponía era para mí.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Clarisa sublima lo que siente en lágrimas. Cae en crisis en el piso de la cocina. Sin embargo, tiene la dignidad y el supremo valor de la objetividad, al darle su lugar a su invitado, mencionándole que lo único que le molesta en la novela de Richard, es que éste no haya tenido la delicadeza de hablar un poco más de su romance con Waters. Ese es un detalle para admirar y para imitar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una lección de integridad y honestidad que habla muy bien de ella como ser humano, como mujer y como lesbiana. Los valores existen y hay que actuar de acuerdo a ellos aunque sientas que te lleva la chingada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También, la respuesta de Louis me hace pensar, me atosiga y me lastima. Por lo visto, hoy tengo ganas de flagelarme, pero espero que esto sea temporal. Lo que sí vale la pena de todo esto es expresarlo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Louis se queda en silencio, la ve a los ojos y le confiesa que cuando dejó a Richard fue cuando por fin se sintió libre. En el libro la escena viene más detallada. El romance no fue lo que se esperaba y ambos quedaron decepcionados. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quizá, al final, la que salió ganando fue Clarisa, pero ella no lo sabe hasta después de mucho tiempo. Y mientras tanto, ha vivido &lt;em&gt;las horas&lt;/em&gt; de la decepción, &lt;em&gt;las horas &lt;/em&gt;de la introspección y quizá después de su plática con Louis viva &lt;em&gt;las horas &lt;/em&gt;de la reconstrucción. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;To face the fact that we have lost those feelings forever.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Cuántas &lt;em&gt;horas&lt;/em&gt; me faltan para lograrlo? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuántas &lt;em&gt;horas &lt;/em&gt;y en cuál reloj están contando?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110081734292750904?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110081734292750904/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110081734292750904' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110081734292750904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110081734292750904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2004/11/hours-to-face-fact.html' title='The hours: to face the fact'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110077463418530740</id><published>2004-11-18T04:43:00.000-08:00</published><updated>2006-07-18T17:16:28.370-07:00</updated><title type='text'>La imprenta</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Llega un momento en que el silencio de la imprenta me incomoda.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras espero que estén listas mis impresiones platico algo con las muchachas. Roz escucha con su mágica sonrisa. Esta mujer me gusta mucho pero no hay más que verla como una amiga y ni siquiera tengo el valor de invitarle a tomar un café. En cada encuentro pierde puntos. Tengo la idea de enviarle un telegrama lleno de ellos, por si se le ofrecen. Pero María, que la conoce muy bien, me dice que no es una buena idea. Que ya no insista porque me veta. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ironizo sobre mí. Por eso les pregunto que si son felices, porque he descubierto que yo no lo soy. De pronto me encuentro hablando de fracaso. No me doy cuenta cuánto me golpeo hasta hoy que no duermo y en vez de eso escribo. El recuento de sucesos no fue nada grato. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No supe conservar a mi lado a la que amaba. No sé conquistar a la que me gusta. No he podido superar el dolor de perder. Me siento derrotada, disminuida y devaluada. No supe y no sé cómo ser amiga de otras varias.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No debería tener tantos plurales, pero cuando creces parece que más es mejor y no te das cuenta de que la cantidad no habla bien de ti hasta que miras en retrospectiva y ves que no te entregaste sino que te despedazaste.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De pronto me veo sola y me doy cuenta que ni siquiera he podido ser buena amiga. Ni buena amiga, ni buena amante, ni buena pareja, ni buena nada. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110077463418530740?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110077463418530740/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110077463418530740' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110077463418530740'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110077463418530740'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2004/11/la-imprenta.html' title='La imprenta'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9219377.post-110077090674378344</id><published>2004-11-18T03:41:00.000-08:00</published><updated>2006-07-18T17:17:05.703-07:00</updated><title type='text'>Retales de mi vida</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;"...&lt;em&gt;Retales de mi vida, fotos a contraluz, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;me siento hoy, como un halcón, &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;herido por las flechas de la incertidumbre..."&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Así canta Miguel Ríos cuando acompaña a Manolo García en la canción "&lt;em&gt;Insurrección&lt;/em&gt;" Pues sí, así me siento ahora y no encontré mejor título para esta colección de escritos que éste que acabo de consignar. Aunque no deja de ser de cierta manera algo paradójico, pues un retal son los pedazos sobrantes, las cosas que ya no se utilizarán y si aquí escribo de mí pues me coloco en esa estadía. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¿Será un retal mi sentir? ¿Qué será el retal, lo que se queda en mis manos o lo que dejo fuera de la mesa? En este modelo, del que ahora he perdido el patrón, ¿dónde me coloco? ¿de dónde saco la tela para continuar? ¿cómo me visto de nuevo dispuesta a conquistar? &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No hay más, &lt;em&gt;me siento hoy, como un halcón, herido por las flechas de la incertidumbre.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Lorena Sanmillán&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9219377-110077090674378344?l=lorenasanmillan.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/feeds/110077090674378344/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9219377&amp;postID=110077090674378344' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110077090674378344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9219377/posts/default/110077090674378344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lorenasanmillan.blogspot.com/2004/11/retales-de-mi-vida.html' title='Retales de mi vida'/><author><name>Lorena Sanmillan</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07019421564053418450</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
